La Xunta de Galicia ha puesto en marcha un nuevo sistema de prevención y respuesta ante incendios forestales que combina inteligencia artificial (IA) y una aplicación móvil ciudadana, con el objetivo de mejorar la detección temprana de los fuegos y reducir los tiempos de actuación de los equipos de emergencia.
La conselleira de Medio Rural, María José Gómez, destacó durante la presentación que ambas herramientas serán claves para lograr una intervención más rápida ante cualquier conato. Actualmente, el tiempo medio de respuesta del dispositivo antiincendios se sitúa en torno a los 20 minutos, por lo que el objetivo es anticiparse y llegar antes al lugar del incendio.
IA para detectar humo antes que el ojo humano
Una de las principales novedades de la campaña de este año es la incorporación de la inteligencia artificial a la red de videovigilancia forestal de Galicia. El sistema utiliza un modelo entrenado con miles de imágenes captadas por las cámaras instaladas en el territorio desde 2018, capaces de identificar columnas de humo a gran distancia.
Según los responsables técnicos, el algoritmo ha sido perfeccionado durante los últimos dos años y puede detectar indicios de fuego que, en ocasiones, pasan desapercibidos para el ojo humano hasta ampliar la imagen. Además, incorpora mecanismos para evitar falsas alertas provocadas por chimeneas industriales o quemas autorizadas.
Cada posible detección es revisada posteriormente por personal especializado antes de ser incorporada al sistema de gestión de incendios, configurando así un modelo de trabajo que combina tecnología y supervisión humana.
ALume, una nueva vía para alertar de incendios
Junto a la IA, la Xunta ha lanzado ALume, una aplicación móvil que permite a cualquier ciudadano comunicar la existencia de un incendio forestal de forma rápida y sencilla.
La herramienta permite señalar la ubicación exacta del fuego en un mapa y añadir, de manera opcional, fotografías, notas de voz o comentarios que ayuden a los servicios de emergencia a valorar la situación. Las alertas se envían directamente a los centros provinciales de coordinación.
Uno de los aspectos destacados por la Administración gallega es que la aplicación no recopila datos personales de los usuarios, más allá de la localización necesaria para gestionar el aviso.
Más tecnología y nuevos medios para el operativo
La modernización del dispositivo contra incendios también incluye la incorporación de tres drones equipados con cámaras ópticas y termográficas, capaces de operar incluso durante la noche, así como nuevos recursos aéreos y maquinaria pesada para actuar en zonas de difícil acceso.
Además, la red de videovigilancia ha sido ampliada este año con un incremento del 30 % en el número de cámaras, reforzando la capacidad de vigilancia sobre el territorio forestal gallego.
Llamamiento a la prevención
Durante la presentación, la conselleira recordó que la limpieza de las fajas secundarias de protección, situadas alrededor de los núcleos de población, sigue siendo responsabilidad de propietarios y ayuntamientos.
Una vez finalizado el plazo establecido para realizar estos trabajos, la Xunta ha iniciado las inspecciones correspondientes para comprobar el estado de las parcelas y, en caso de incumplimiento, proceder a las notificaciones y posibles sanciones.
Con estas nuevas herramientas tecnológicas y el refuerzo de medios, Galicia busca dar un paso más en la detección temprana y la respuesta rápida ante los incendios forestales, uno de los principales desafíos medioambientales de la comunidad durante los meses de mayor riesgo.
