El Hockey Club Liceo ha expresado públicamente su malestar por los altercados ocurridos tras el cuarto encuentro de la final de la OK Liga disputado en Igualada. La entidad asegura que varios aficionados desplazados y familiares vinculados al equipo se vieron envueltos en situaciones de tensión e intimidación una vez finalizado el partido.
Apoyo a los afectados y exigencia de medidas
A través de un comunicado, el club mostró su apoyo a las personas afectadas y reiteró su defensa de los valores de respeto, convivencia y seguridad dentro y fuera de las pistas. Según explica la entidad verdiblanca, los incidentes se produjeron en los alrededores del pabellón y habrían sido protagonizados principalmente por integrantes de un grupo de animación local ya señalado anteriormente por otros episodios polémicos.
Toda mi repulsa y condena a los lamentables hechos que vivieron los aficionados del Liceo en Igualada.
— Inés Rey (@inesreygarcia) June 22, 2026
Frente a la intolerancia y la violencia, A Coruña y el Liceo saben perfectamente cuáles son los valores del deporte. Demostrémoslo el martes en Riazor. Llenemos el Palacio pic.twitter.com/m2aDb0wjgp
Además de condenar los hechos, el Liceo considera que las medidas de seguridad desplegadas durante el encuentro resultaron insuficientes para garantizar la protección de los seguidores visitantes. Por ello, solicita que se revisen los protocolos de actuación para evitar que situaciones similares puedan repetirse en futuras competiciones.
Llamamiento a una final marcada por el respeto
Pese a la preocupación mostrada por lo sucedido, el club ha querido lanzar un mensaje de calma antes del partido decisivo por el título. Desde la entidad recuerdan que la rivalidad debe limitarse al terreno de juego y que cualquier comportamiento violento o intimidatorio es incompatible con el espíritu del deporte.
Con la serie empatada y la Liga en juego, el Liceo ha hecho un llamamiento a la afición coruñesa para llenar el Palacio de los Deportes y apoyar al equipo en un ambiente festivo y respetuoso. El objetivo, aseguran, es que el encuentro se convierta en una celebración del hockey y en un ejemplo de convivencia en las gradas.
