“O futuro é incerto, pero sempre haberá un oco para unha librería de vello»

En un mundo que sigue girando muy rápido, la ciudad compostelana abre las puertas de aquellos espacios que guardan historias milenarias: las librerías de segunda mano
Pablo Iglesias, propietario de la librería Tirana
Pablo Iglesias, propietario de la librería Tirana

Entre peregrinos, universitarios y familias, Santiago esconde en sus calles pequeños tesoros: las librerías de segunda mano. Con una vida, en muchos casos, frenética, los libros nos han obligado a pararnos y han sido fuente de compañía para muchos. Pero cuando llegó una pandemia que ha hecho que nos aislemos cada vez más y miremos por encima del hombro a cada paso, ¿cómo han sobrevivido estos almacenes de historias? Con el mundo entero a un pequeño click, ¿por qué siguen los clientes apostando por estas librerías?

Para la mayoría de los lectores las razones están claras: el precio, y la expectación y sorpresa cuando recorres las estanterías. “Nunca sabes o que vas encontrar. E cada vez que vas é completamente diferente porque se renovan moito”, explica Alex Losada. Él, como tantos otros, tuvo que dejar de asistir a las librerías de segunda mano a comienzos de la pandemia, y aunque tardó en volver por la cuestión de aforos y mascarilla, declara que ahora ha retornado a su rutina anterior, ya que la considera más emocionante que comprar por internet.

“Las librerías de segunda mano venden libros vividos, que no solo cuentan una historia, sino varias» Andrea Arias

Andrea Arias, otra lectora apasionada, añade a la lista de ventajas de las librerías de segunda mano que “venden libros vividos, que no solo cuentan una historia, sino varias”. Le brillan los ojos cuando explica que “las mejores ediciones que encuentro en librerías de segunda mano las regalo a un amigo. Él hace lo mismo, me regala las que encuentra él. No recuerdo qué libros le he regalado pero sí puedo hablar de dos tesoros que encontró él para mí. Son dos ediciones de tapa dura de las novelas ‘Un mundo feliz’ de Aldous Huxley y ‘La mujer rota’ de Simone de Beauvoir”.

Para Daniela Poy, su tesoro particular ha sido una edición ilustrada de ‘Mujercitas’ de Louisa May Alcott, ya descatalogada. Esta sarriana cuenta que le gustan tanto estos espacios que “normalmente una de las visitas obligadas en los viajes son las librerías, tanto tradicionales como de segunda mano”.

 

Los libros más especiales de la librería de Andrea Arias provienen de librerías de segunda mano

 

 

Follas Vellas, historia literaria de la ciudad

Con tres décadas a sus espaldas, Follas Vellas es un clásico de la ciudad compostelana. Su dueña, Marta Fojo, cuenta que en Santiago se lee más que en otros sitios, pero no por ser una ciudad turística, sino por ser ciudad universitaria. “Din que a pandemia subiu a lectura, eu penso que hoxe en día a lectura non se valora como se valoraba, le pouca xente, pero a xente que le, le moito”, explica convencida.

Fojo se declara enamorada de un trabajo que, para ella, es perfecto. “Co feito de estar rodeada de libros, aprendes moito. Ten unha cousa moi boa, que quizais diferencia ás librerías de segunda man, falas moito co cliente, e falando sempre aprendes moito”.

Esta joven considera que la gente se está empezando a dar cuenta de la importancia del reciclaje y de que segunda mano no tiene que ver con sucio o en mal estado. “Na nosa librería dinnos que hai unha orden dentro do caos. A xente pode explorar, pero sabe onde esta unha sección se o necesitan”. Un lugar lleno de historia y de historias, en el que también venden vinilos.

 

Re Read, la política del mismo precio

 

Parte del escaparate de la librería, decorado por Halloween

La cadena de Re-Read tiene tiendas en toda España, y basa su filosofía en Reduce, Reuse and Read –Reduce, Reutiliza y Lee-. En su local en la calle Santiago de Chile, organizan las obras por temáticas para que sea fácil encontrar lo que se busca.

“Tenemos una filosofía distinta a la hora de vender los libros. Todos los libros, independientemente de formato, idioma o temática, cuestan lo mismo, para que cualquiera pueda comprar cualquier libro, al ser un precio muy bajo”, comenta Inés, una de las dependientas. Su oferta consiste en 3 euros por un libro, 5 euros por 2 y 10 euros por tres libros.

La pandemia ha supuesto un gran revés para la tienda. “Nos ha afectado mucho por la falta de gente en las calles, la semipresencialidad de las clases en la universidad, y el miedo de la gente a que fuéramos a sus domicilios a recoger libros, aunque esto se hace siempre con estrictas medidas sanitarias”, explica la joven dependienta, que comenta que han notado mucho la bajada en la compra de libros.

 

Además de vender, en Re-Read también compran libros

 

La librería Tirana, un paraíso escondido para el lector

A un paso del parque más famoso de Santiago, la Alameda, se esconde esta pequeña librería de segunda mano. Su dueño, Pablo Iglesias, pese a lo incierto del futuro y la amenaza de las grandes plataformas, cree que siempre habrá un hueco para una librería de segunda mano, un lugar donde encontrar un libro viejo, descatalogado, “las cosas que solo se encuentran en un lugar como este”.

“Nuestro cliente tiende a ser un público un poco más exigente que el lector estándar. Ese público que aún ve cierto valor en los libros, por así decirlo. Que es minoritario, pero que existe”, explica el propietario, que no percibe que las nuevas generaciones sean menos lectoras que las anteriores.

Este apasionado cuenta que su trabajo es muy estimulante. “Te obliga a informarte tú, para dar un buen servicio, a saber qué libros son importantes en cada campo, cuáles son los referentes. En ese sentido, es más que un trabajo, un estilo de vida. Que te obliga a estar siempre con cierta curiosidad sobre lo que se ha publicado”, cuenta este emprendedor.

En su librería, pese a tener miles de títulos, explica prima más la calidad que la cantidad. “Hai cousas que nunca merco, como os best seller, nin siquiera os recentes, a literatura comercial, na miña opinión tende a envellecer muy mal. Son éxitos durante un ano, dous e despois dilúese. Si que busco os long Sellers, os títulos que se siguen vendendo ao longo de moitos anos”, comenta Iglesias.

En su librería también se pueden encontrar libros para bibliófilos -antiguos, ediciones raras…-. “A antiguedade que teñan non é o máis importante, contra o que a xente pensa. Hai libros que teñen cen anos, que son invendibles, porque ninguén se lembra desos autores…”, finaliza el propietario.

 

La librería Tirana se encuentra en calle Pombal, 34

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