La Xunta ha sometido a información pública el proyecto para construir una gran explotación avícola con capacidad para más de 365.000 gallinas ponedoras en Agolada (Pontevedra). La instalación se plantea en el lugar de Leira Nova y está promovida por Proteínas y Cereales de Galicia SL, que ha solicitado la correspondiente autorización ambiental integrada.
El Diario Oficial de Galicia (DOG) publica este lunes el estudio de impacto ambiental y la documentación asociada al proyecto, que contempla la construcción de cuatro naves destinadas al alojamiento de las aves y de varias instalaciones complementarias vinculadas a la producción de huevos.
Cuatro naves y un centro para clasificar y envasar los huevos
La explotación proyectada contará, además de con las cuatro naves para las gallinas ponedoras, con un centro de clasificación y envasado de huevos, una nave destinada a usos varios y una edificación para instalaciones fotovoltaicas.
El complejo incluirá también un estercolero dotado de una fosa para la recogida de lixiviados, dentro del sistema previsto para gestionar los residuos y subproductos generados por la actividad ganadera.
El proyecto encuadra la instalación dentro de las actividades de cría intensiva de aves destinadas a la producción de huevos, por lo que toda la explotación estará orientada a la producción de huevos mediante gallinas ponedoras.
Así se gestionarán las aguas residuales y el estiércol
La documentación sometida a exposición pública recoge asimismo las medidas previstas para la gestión de los residuos líquidos generados por la explotación.
Las aguas procedentes de la limpieza de las naves, los aseos y los vestuarios, junto con los lixiviados producidos en el estercolero, serán conducidas hasta depósitos estancos. Desde allí, su contenido será retirado para su posterior gestión por parte de un gestor autorizado.
En cuanto al estiércol generado por las más de 365.000 gallinas, el proyecto establece que será recogido igualmente por un gestor autorizado.
El sistema será diferente para las aguas de lluvia. Según la documentación, las aguas pluviales se verterán directamente sobre el terreno, sin pasar por los depósitos destinados a las aguas residuales y los lixiviados.
La iniciativa se encuentra ahora en fase de información pública, dentro de la tramitación del estudio de impacto ambiental y de la solicitud de autorización ambiental integrada.