La moda gallega dejó huella en uno de los actos políticos más destacados del inicio de 2026. La toma de posesión de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York, celebrada en Manhattan, tuvo un protagonista inesperado llegado desde A Coruña: unas botas de la firma Miista, elegidas por Rama Duwaji, esposa del nuevo regidor y ya considerada la primera dama de Nueva York.
Mientras Mamdani hacía historia al convertirse en el alcalde más joven de Nueva York y jurar el cargo sobre el Corán, un gesto inédito hasta la fecha, Duwaji sostenía el libro sagrado y acaparaba miradas con un estilismo que unía política, identidad y tendencia. En sus pies, el modelo Shelley de Miista, unos botines de piel negra con cordones traseros y tacón de seis centímetros, una de las piezas más reconocibles de la marca.
El calzado gallego fue el complemento clave de un look cuidadosamente seleccionado, que incluyó un abrigo vintage de Balenciaga, pendientes de archivo y prendas de firmas neoyorquinas contemporáneas. El estilismo fue ampliamente comentado en redes sociales y medios especializados en moda, que destacaron el carácter sofisticado e indie de Duwaji, habitual prescriptora de tendencias desde su perfil de Instagram incluso antes de la llegada de Mamdani a la alcaldía.
Miista, de Galicia al corazón de Nueva York
La presencia de Miista en la alcaldía de Nueva York refuerza el posicionamiento internacional de esta firma creada en Londres en 2010 por Laura Villasenín, natural de Ordes (A Coruña). La marca se ha consolidado como un referente de diseño con personalidad propia gracias a su apuesta por la artesanía, la producción cuidada y la creatividad.
Diseñadas en Londres y fabricadas entre España y Portugal, las colecciones de Miista se producen en parte en su taller del polígono de Alvedro, en Culleredo, desde donde se exportan diseños que han conquistado a celebridades como Madonna, Charli XCX, Jorja Smith, Candice Swanepoel, Jenna Ortega o Suki Waterhouse.
Proyección internacional con sello gallego
Que uno de sus modelos haya estado presente en un momento histórico para la ciudad de Nueva York no es solo una anécdota de estilo. Es la confirmación de que la moda gallega, con raíces en A Coruña y vocación global, pisa cada vez más fuerte en los grandes escenarios internacionales, incluido ahora el corazón político de la Gran Manzana.

