Parecía que el ansiado profesor de inglés que Alberto Núñez Feijóo prometió contratar tras las elecciones de 2023 tendría por fin un alumno, pero la vacante seguirá abierta. En su reciente visita al plató de El Hormiguero, el líder de la oposición dejó claro que su relación con la lengua franca de la diplomacia mundial es, en sus propias palabras, «mal».
Lejos de prometer enmienda o apelar al esfuerzo, Feijóo ha optado por abrazar la vía tecnológica de manera definitiva, confesando sin tapujos que ya no toca el idioma y que ahora confía plenamente en su teléfono móvil para que se lo traduzca directamente.
Una escuela rural como justificación
Fiar los futuros pactos en Bruselas a la autonomía de la batería de un smartphone ya resulta llamativo, pero lo que verdaderamente ha encendido la mecha del debate ha sido su intento de justificar esta carencia. El expresidente de la Xunta achacó su nivel lingüístico a sus orígenes, afirmando que haber estudiado en una escuela rural «tiene algún problema». Como era de esperar, la red social X (antes Twitter) no perdona, y menos cuando se trata de someter a escrutinio la hemeroteca biográfica de un candidato a la presidencia.
La excusa de la pequeña escuela unitaria de Os Peares se desmoronó rápido frente al análisis de los internautas, quienes recordaron de inmediato que Feijóo cursó su educación secundaria, en la etapa formativa clave de los 14 a los 17 años, como interno en el colegio de los Maristas en León, una institución privada alejada del concepto rural. Ante esta revelación, la usuaria @maria_LAtatus lo resumió con contundencia, calificando de «patético» culpar a la escuela rural teniendo en cuenta su historial académico en la capital leonesa.
En una línea similar de firme defensa de la educación en los pueblos, desde la cuenta @diariocomarcal le reprocharon al líder popular que en las zonas rurales sí se estudia inglés, rematando con un afilado dardo al señalar que, simplemente, hay quien no lo aprovecha.
Las críticas no se hicieron esperar en la red
El estupor ante la renuncia explícita de Feijóo a seguir formándose ha vertebrado gran parte de las críticas en la plataforma. Por un lado, se cuestionó su falta de afán de superación; el usuario @MadridDecadente señaló que, si bien se puede entender la barrera inicial impuesta por su época estudiantil, resulta altamente criticable que tras décadas en primera línea política haya decidido que ya ni siquiera se va a esforzar en aprenderlo.
Otros perfiles fueron mucho menos diplomáticos, como el de @Ivanjode, quien tachó la actitud de «mediocre» al tratarse de una herramienta elemental que el político se niega a estudiar. Las comparaciones desde el humor tampoco se hicieron esperar: @Esautomatix1 aseguró que su hijo de cinco años ya sabe más inglés que Feijóo y bromeó con que algún día el pequeño podrá ser «jefe de la resistencia y acabar con los terminators».
Pretende ser Presidente de España sin hablar inglés en un momento en el que la política internacional es tan determinante.
— Ramón López 🏳️🌈🔻 (@RamonLopez_G) June 17, 2026
Volveríamos a no pintar nada, como con M. Rajoy.#FeijóoEH pic.twitter.com/ureTcZ8She
Paralelamente a las bromas, la preocupación por la imagen exterior de España se hizo notar de la mano de cuentas como la de @RamonLopez_G, quien alertó del peligro real de tener un presidente sin idiomas en un contexto donde la política internacional es absolutamente determinante. Su conclusión fue tajante, advirtiendo de que España volvería a «no pintar nada», evocando directamente el recuerdo de las cumbres europeas del expresidente Mariano Rajoy.
