Graciela Diéguez ya es oficialmente la nueva alcaldesa de Viana do Bolo. La representante del BNG asumió este martes el bastón de mando del municipio ourensano durante un pleno extraordinario, convirtiéndose en la primera mujer en acceder a la Alcaldía de la localidad. Su nombramiento salió adelante con los votos favorables de nacionalistas y socialistas, mientras que el PP optó por la abstención.
Diéguez releva al socialista Germán García-Ávila, que había ocupado el cargo durante los últimos once meses en virtud del acuerdo alcanzado entre BNG y PSdeG. El pacto, firmado en agosto de 2025, establecía una Alcaldía rotatoria entre ambas formaciones hasta las elecciones municipales de mayo de 2027.
El acuerdo se produjo después de la moción de censura presentada conjuntamente por nacionalistas y socialistas en septiembre del pasado año, que permitió desalojar de la Alcaldía al popular Andrés Montesinos. Desde entonces, García-Ávila había ejercido como regidor y ahora da paso a Diéguez, que continuará al frente del Concello hasta los próximos comicios municipales.
Una Alcaldía marcada por las consecuencias de las riadas
En su primer discurso como alcaldesa, Graciela Diéguez calificó la jornada como «muy especial» y reconoció que asumir el cargo supone tanto «un orgullo» como «una responsabilidad». La nueva regidora aseguró que su objetivo será trabajar para dar respuesta a las necesidades de los vecinos.
Entre las prioridades situó la situación de las zonas afectadas por las riadas del pasado mes de junio, que dejaron importantes consecuencias en distintos puntos del municipio. Diéguez señaló que la recuperación de las personas perjudicadas será una de las primeras cuestiones que abordará desde la Alcaldía.
«Lo primero es mirar por la situación tan dramática que fueron las riadas y recuperar la vida de las personas afectadas», afirmó.
La nueva alcaldesa también puso el foco en la necesidad de reforzar los servicios y favorecer el asentamiento de población. A su juicio, Viana do Bolo cuenta con «mucho potencial», pero necesita generar las condiciones adecuadas para que nuevas familias puedan establecerse y desarrollar su proyecto de vida en el municipio.
Diéguez defendió así la importancia de seguir reclamando servicios esenciales y de trabajar para que Viana do Bolo se convierta en «un buen lugar en donde vivir». «Creo que podremos resolver muchos de los problemas que afectan a nuestros vecinos y vecinas», señaló durante su toma de posesión.
Con este relevo se completa la segunda parte del acuerdo de gobierno suscrito por BNG y PSdeG, que permitirá a la formación nacionalista asumir la Alcaldía durante el tramo final del actual mandato municipal.