La Xunta de Galicia ha entregado este martes las llaves de 24 viviendas públicas de alquiler en Lamas de Abade, en Santiago de Compostela, en lo que supone la primera entrega de este tipo en la capital gallega en casi 20 años. El acto abre además una nueva etapa en la ampliación del parque residencial público de la ciudad, con otras promociones previstas en los próximos meses.
Las viviendas, de uno, dos y tres dormitorios, han sido adjudicadas a personas inscritas en el registro autonómico de demandantes de vivienda. Los alquileres, una vez aplicados los descuentos correspondientes, oscilan entre 117,72 y 224 euros mensuales.
Los contratos tendrán una duración inicial de siete años y podrán renovarse si los beneficiarios continúan cumpliendo los requisitos establecidos. Además, la Xunta ha decidido aplazar hasta diciembre el primer pago del alquiler, con el objetivo de facilitar a los nuevos inquilinos el traslado y la puesta en marcha de los suministros.
Del total de adjudicatarios, nueve son menores de 36 años, en aplicación de la reserva del 40% de las nuevas viviendas públicas en alquiler destinada a esta franja de edad.
La promoción ha supuesto una inversión de 4,8 millones de euros, de los que 1,1 millones proceden de fondos europeos. El edificio incorpora medidas de eficiencia energética como aerotermia, paneles fotovoltaicos, doble acristalamiento y aislamiento de fachada y cubierta, por lo que cuenta con calificación energética A.
Rueda reivindica la ampliación del parque público
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, defendió durante el acto la estrategia del Gobierno gallego para incrementar la oferta de vivienda pública y aseguró que el compromiso es duplicar el parque hasta alcanzar los 8.000 hogares antes de que termine 2028. Según los datos facilitados por la Xunta, ya hay 4.000 viviendas en marcha, de las que más de 430 corresponden a Santiago.
Rueda contrapuso las actuaciones de construcción de vivienda a las propuestas que, a su juicio, no se materializan en nuevos hogares. «Hai dúas maneiras de afrontar o problema: teorizar, falar moito, dar solucións que nunca se cumpren, ou esta, que é a que preferimos nós, que é ir construíndo pouco a pouco fogares e oportunidades para todo o mundo», afirmó.
El presidente gallego defendió también que las promociones públicas deben mantener estándares de calidad. «Para a Xunta, vivenda pública non é vivenda de mala calidade. Vivenda pública é unha vivenda digna, porque é para persoas que son dignas», señaló.
La estrategia autonómica contempla además el desarrollo de suelo para 25.000 viviendas, 20.000 de ellas protegidas, así como actuaciones de rehabilitación destinadas al alquiler accesible, la calificación indefinida de las viviendas públicas y protegidas construidas sobre suelo público y la transformación de locales comerciales en viviendas.
En Santiago, la Xunta prevé completar este mismo año otras dos promociones en Lamas de Abade y O Castiñeiriño, que sumarán 36 viviendas. A ellas se añaden proyectos en diferentes fases en ámbitos como Mallou, Salgueiriños y Volta do Castro.
Críticas por las ausencias de Sanmartín y Blanco
La entrega estuvo marcada también por la ausencia de representantes del Concello de Santiago y del Gobierno central. La alcaldesa de la ciudad, Goretti Sanmartín, no fue invitada al acto, según confirmaron desde Raxoi. También quedó fuera el delegado del Gobierno en Galicia y candidato socialista a la Alcaldía de Santiago, Pedro Blanco, quien cuestionó la decisión de la Xunta. Blanco calificó de «falta de respecto institucional» que se presentasen viviendas en Santiago «que contan con financiamento do Goberno» sin invitar a representantes del Ejecutivo central.
La Xunta, por su parte, sostiene que los fondos europeos utilizados en la promoción son gestionados por la Administración autonómica y defiende que la actuación forma parte de su propia estrategia de ampliación del parque público.
La entrega de Lamas de Abade constituye la segunda puesta a disposición de viviendas públicas dentro del actual plan autonómico, después de las 74 entregadas este verano en Pontevedra. El Ejecutivo gallego prevé continuar con nuevas adjudicaciones durante los próximos meses.