Los votantes gallegos progresistas que acudan a las urnas el próximo 29 de noviembre para elegir a sus representantes en el Senado encontrarán una novedad en la papeleta electoral. El Partido Socialista y el espacio político de Sumar han acordado concurrir juntos en las cuatro provincias de Galicia, de manera que sus candidatos aparecerán agrupados bajo una misma denominación, Senado de Progreso, en lugar de competir por separado. Con esta fórmula, ambas fuerzas buscan concentrar sus apoyos en tres aspirantes por provincia para mejorar sus posibilidades frente al Partido Popular.
El acuerdo se extiende a buena parte de España. El PSOE, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y Ceuta Ya han pactado candidaturas compartidas en 47 circunscripciones de 43 provincias. En Galicia, los socialistas y el Frente Amplio han acordado un reparto idéntico en A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra: el PSOE aporta el primer y el tercer candidato, mientras que el segundo puesto corresponde al espacio de Sumar.
Los resultados de las últimas elecciones generales ayudan a entender el porqué de este movimiento. En julio de 2023, el PP consiguió doce de los dieciséis senadores elegidos directamente en Galicia, mientras que el PSOE obtuvo los cuatro restantes. El reparto fue idéntico en las cuatro provincias, con tres representantes populares y uno socialista. Ni el BNG ni las formaciones situadas a la izquierda del PSOE lograron representación.
La explicación está en cómo se elige a los senadores. A diferencia del Congreso, donde los escaños se distribuyen mediante un sistema proporcional, en el Senado cada provincia peninsular elige cuatro representantes, pero cada elector puede votar a un máximo de tres candidatos. Como los votantes suelen apoyar a los aspirantes de una misma formación, el partido más votado acostumbra a conseguir tres escaños y la segunda fuerza se queda con el cuarto. Así, una diferencia de votos relativamente pequeña puede traducirse en una representación muy desigual.
Dos candidatos del PSOE y uno del Frente Amplio en cada provincia
Para concurrir juntos, los socialistas han tenido que modificar sus candidaturas iniciales y ceder uno de los tres puestos en cada provincia al Frente Amplio. El PSOE mantiene el primer y el tercer lugar, mientras que sus socios ocupan el segundo. Ese orden, sin embargo, no determina quién consigue el escaño, ya que los votos se contabilizan individualmente. En A Coruña, la candidatura estará encabezada por Gumersindo Guinarte Cabada, concejal socialista en Santiago de Compostela. Le seguirá Rocío Núñez Rúa, educadora social y funcionaria en la capital gallega, por el Frente Amplio. El tercer integrante será Alejandro Antonio García Sousa, también del PSOE.
En Lugo, los socialistas mantienen al senador César Alejandro Mogo Zaro como primer candidato. La segunda posición será para Paula González Fernández, economista y trabajadora de una cooperativa agroalimentaria, mientras que Roberto Castro González completará la lista por el PSOE. La lista de Ourense estará liderada por la concejala socialista María Fernández Ojea, acompañada por Millán Brea Castro, educador social y representante del Frente Amplio. El tercer puesto corresponderá a Lorena Guerra Vigo, también del PSOE.
En Pontevedra encabezará la candidatura la socialista Carmela Silva Rego, que ya obtuvo representación en el Senado en 2023. El segundo puesto será para Paulo Carlos López López, secretario general del Frente Amplio en Galicia, y la tercera posición la ocupará María Olga Alonso Suárez, del PSOE. Los doce nombres figuran en las candidaturas publicadas en el Boletín Oficial del Estado el 28 de octubre, aunque todavía deben completar el procedimiento de proclamación definitiva.
¿Qué se encontrarán los gallegos en la papeleta del Senado?
El acuerdo también cambiará lo que los gallegos encontrarán en la papeleta. Los representantes del PSOE y del Frente Amplio aparecerán agrupados bajo la denominación oficial Senado de Progreso [SDP (PSOE-MS)], con los tres nombres incluidos en un mismo bloque. La forma de votar es diferente a la del Congreso. Para elegir diputados, los ciudadanos introducen en el sobre la papeleta de un partido con una lista cerrada. En el Senado, en cambio, se utiliza una única papeleta de color sepia que recoge a todos los candidatos de las distintas formaciones que se presentan en cada provincia.

Cada aspirante tiene su propia casilla y los electores pueden marcar un máximo de tres nombres, tanto de una misma candidatura como de partidos diferentes. Si se marcan cuatro o más, el voto se considera nulo. Por ejemplo, un votante de Pontevedra que quiera apoyar a toda la candidatura de Senado de Progreso podrá marcar las casillas de Carmela Silva, Paulo Carlos López y Olga Alonso. Los tres recibirán un voto individual, independientemente de su posición en la papeleta. También podría escoger únicamente a uno de ellos y utilizar sus otros dos votos para apoyar a representantes de otras formaciones.
Ahí está una de las claves del acuerdo. Los cuatro escaños de cada provincia corresponden a los cuatro candidatos que obtienen más votos individuales, por lo que aparecer primero o tercero en la lista no da ninguna ventaja en el reparto. Si los electores socialistas y de Sumar respaldan a los tres integrantes de la candidatura, el representante del Frente Amplio podría reunir tantos apoyos como sus compañeros del PSOE y competir por uno de los puestos que hasta ahora han ocupado los populares.
Una alianza para el Senado que no se repetirá en el Congreso
El PSOE y el Frente Amplio han decidido unir fuerzas para el Senado, pero seguirán compitiendo por separado en las elecciones al Congreso que se celebrarán ese mismo día. También mantendrán sus propias candidaturas el BNG y Podemos, por lo que los votantes de izquierdas encontrarán distintas opciones para elegir a sus diputados. La unidad tampoco será completa en el Senado. Aunque Izquierda Unida participa en el acuerdo estatal, Esquerda Unida ha decidido quedarse fuera de la candidatura compartida en Galicia, donde el pacto se articula entre el PSOE y Movimiento Sumar. La formación sí forma parte del Frente Amplio que concurrirá al Congreso.
Por su parte, el BNG y Podemos presentarán sus propios candidatos al Senado, de modo que la alianza entre socialistas y sumaristas no evitará que parte del voto progresista siga repartido entre distintas formaciones. Con este escenario, el PP intentará conservar los doce senadores que obtuvo en Galicia en 2023, mientras que el PSOE y sus socios buscarán romper el reparto de tres representantes populares y uno socialista por provincia. Para lograrlo, necesitarán que los votantes de ambas formaciones apoyen a los tres nombres de Senado de Progreso, ya que cada candidato deberá reunir por separado los votos suficientes para situarse entre los cuatro más votados.