Lo que estaba llamado a ser una celebración familiar terminó el pasado sábado en el Gomesende (Ourense) con una pelea entre varios invitados, vajilla rota, intervención de la Guardia Civil y una crisis matrimonial. La boda, protagonizada por un vecino de Ramirás y una mujer de origen colombiano, acabó derivando en una sucesión de enfrentamientos durante el banquete celebrado en A Casa da Tulla, una casona del siglo XVII situada cerca de la frontera con Portugal.
La información sobre lo ocurrido fue publicada por el diario ‘La Región’, que recoge los detalles de una jornada que terminó muy lejos del ambiente festivo previsto.
Una discusión por 40.000 euros acaba en una pelea entre familiares
Según la información publicada, la tensión comenzó durante el banquete cuando la recién casada reclamó a su marido 40.000 euros correspondientes a un supuesto acuerdo nupcial, una cantidad que, según habría planteado, debía salir fundamentalmente de los regalos recibidos de los invitados.
La negativa del hombre habría provocado una discusión en la que terminaron interviniendo familiares de ambos. Los hermanos de la novia y la hermana del novio se enfrentaron verbalmente y la situación fue aumentando de intensidad hasta derivar en agresiones entre varios asistentes.
El altercado dejó además desperfectos en el establecimiento. Los responsables de A Casa da Tulla señalaron que durante la disputa se rompieron vasos, vajilla y otros elementos, mientras que parte de los gastos correspondientes al banquete todavía estarían pendientes de pago.
Ante la escalada de la pelea, fue necesaria la intervención de la Guardia Civil, que acudió al recinto para restablecer la calma y recoger información sobre lo sucedido.
La novia reconoce que tuvo un encuentro con otro hombre en el baño
La celebración también estuvo marcada por la relación entre los recién casados. En un audio difundido posteriormente, la novia relata distintos episodios de la pelea y reconoce que durante el banquete mantuvo un encuentro con un joven «muy guapo» que había participado en la organización y recepción de los invitados.
En la grabación, la mujer explica que había conseguido su número de teléfono y afirma: «Yo me lo follé, ¿sabes? En el baño». Según su propio relato, el marido habría descubierto lo ocurrido, lo que habría provocado una nueva situación de tensión durante la celebración.
La mujer también describe los enfrentamientos que se produjeron entre algunos de los asistentes y asegura que tanto ella como varios familiares participaron en la disputa. «Cogieron, quebraron todo, bueno, mis hermanos quebraron todos los vasos, yo tiré también vasos», relata en el audio.
Posteriormente, siempre según su versión, la Policía intervino después de que se produjeran nuevos incidentes entre los asistentes. La mujer asegura además que el marido fue expulsado del lugar y que posteriormente no podía regresar a determinadas localidades, aunque esta parte de su relato no consta confirmada de forma independiente.
La pareja se enfrenta ahora a un posible divorcio
Tras el episodio, la novia habría manifestado ante personas de su entorno que no sentía nada por su marido y que había puesto la situación en manos de un abogado para iniciar los trámites de divorcio.
El hombre, sin embargo, se habría mostrado contrario a poner fin a la relación y habría planteado continuar juntos, dejando el futuro del matrimonio abierto después de una boda que terminó convertida en una auténtica batalla campal.