El PP y Vox han cerrado un acuerdo para coordinar sus candidaturas al Senado en distintas circunscripciones de España con el objetivo de reforzar la mayoría de la derecha en la Cámara Alta. En Galicia, el pacto solo tendrá consecuencias en la provincia de Pontevedra, donde Vox presentará un único candidato, en lugar de concurrir con una lista propia completa.
El entendimiento entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal afecta a 23 circunscripciones y busca maximizar los votos de ambas formaciones frente a la candidatura conjunta registrada por el PSOE, el Frente Amplio y distintas fuerzas de izquierda el pasado 16 de octubre.
En el caso de Pontevedra, Vox ha optado por concentrar su representación en un solo aspirante, lo que permitirá a sus votantes elegir también a dos candidatos de la lista del PP. Por su parte, los electores populares podrán votar a los tres representantes de su formación, según ha explicado el secretario general del PP, Miguel Tellado.
El pacto no supone una coalición electoral ni implica que ninguna de las dos formaciones renuncie a sus siglas. Se trata de una fórmula de colaboración para distribuir los apoyos en determinadas provincias y aumentar las posibilidades de obtener representación en el Senado.
Una estrategia para reforzar la mayoría en el Senado
El acuerdo contempla diferentes fórmulas de colaboración en función de las circunscripciones. Vox renunciará a presentar candidaturas propias en seis provincias, mientras que en otras catorce, entre ellas Pontevedra, concurrirá con un único candidato. En otros territorios, ambas formaciones mantendrán sus candidaturas habituales o el PP cederá puestos a independientes propuestos por Vox.
El objetivo es evitar la dispersión del voto y mantener el control de la Cámara Alta frente al bloque de izquierdas. Las dos formaciones consideran que el Senado tendrá un papel determinante en la renovación de instituciones como el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial.
Tellado ha definido el entendimiento como una «colaboración inteligente» y ha defendido que ambas formaciones han actuado con generosidad para «maximizar los votos del cambio». El dirigente popular considera que el acuerdo permitirá proteger la mayoría de centro-derecha en la Cámara Alta.
Por parte de Vox, su secretario general, Ignacio Garriga, ha reconocido las «diferencias políticas» entre ambas organizaciones, aunque ha justificado el pacto por la necesidad de frenar al Gobierno de Pedro Sánchez en las instituciones.
La dirección de Vox también aspira a alcanzar los diez senadores necesarios para constituir un grupo parlamentario propio en la Cámara Alta.