La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha arremetido con contundencia contra el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, tras sus críticas a la regularización extraordinaria de personas migrantes impulsada por el Ejecutivo.
Durante su atención a medios en el municipio pontevedrés de Vilagarcía de Arousa, Díaz calificó de “indignas” y “vergonzosas” las palabras del dirigente popular, al considerar que su discurso se acerca a posiciones de la extrema derecha. En este sentido, aseguró que Feijóo actúa como un “vasallo de Vox”, en alusión al partido liderado por Santiago Abascal, y le acusó de “criminalizar a las personas migrantes”.
Llamamiento a la “cordura y humanidad”
La ministra de Trabajo pidió públicamente al líder del PP que rectifique su postura y rebaje el tono. “Le pido cordura y humanidad”, afirmó, al tiempo que lamentó el cambio de posición que, a su juicio, ha experimentado Feijóo en los últimos años. Díaz recordó que, durante su etapa en Galicia, “nunca hubo este enfoque hacia la migración”, y calificó el giro actual como “muy preocupante”.
Las declaraciones se producen después de que Feijóo cuestionara la política migratoria del Gobierno, criticando la falta de datos concretos sobre el número de beneficiarios y alertando de que la medida podría incluir a personas con antecedentes.
Frente a ello, Díaz defendió la regularización como una “política pública ejemplar”, subrayando que busca reconocer derechos a personas que ya viven y trabajan en España. Además, destacó que cuenta con el respaldo de distintos sectores sociales, incluida la Iglesia, por razones de “humanidad y decencia”.
Polémica por los saharauis apátridas
La vicepresidenta también se refirió a la exclusión de algunos colectivos, como los saharauis apátridas, del proceso de regularización. Aunque explicó que esta limitación responde a una observación del Consejo de Estado, dejó claro que no comparte esta decisión y anunció que trabajará dentro del Ejecutivo para modificarla.
Por último, Díaz recordó que las personas migrantes, incluso en situación irregular, tienen derechos laborales en España e hizo un llamamiento a denunciar posibles abusos. A su juicio, la regularización permitirá avanzar hacia una “plenitud de derechos” y constituye una de las medidas sociales más relevantes del momento.

