La salud empieza mucho antes de entrar en un hospital. Con esa idea como punto de partida, Lisboa está reforzando las políticas de prevención y detección precoz a través de un programa que pretende acercar los controles de salud a la vida cotidiana de los vecinos.
Bajo el nombre de «Lisboa com… Saúde», el Ayuntamiento ha reunido diferentes iniciativas de promoción de la salud, prevención y educación sanitaria. La propuesta, presentada en mayo de 2026, busca que los ciudadanos tengan más fácil acceder a información y acciones preventivas sin necesidad de esperar a que aparezca un problema de salud.
Llevar la prevención donde están los vecinos
Uno de los rasgos que definen el programa es precisamente su apuesta por salir de los espacios sanitarios habituales. Las actividades se desarrollan en los barrios y cuentan con la colaboración de las unidades locales de salud, las juntas de freguesia, profesionales sanitarios y otras entidades.
La estrategia municipal se articula en torno a tres grandes líneas: promoción de la salud, prevención de enfermedades y alfabetización sanitaria. La intención es que estas acciones no se conviertan en campañas aisladas, sino que formen parte de una programación que los lisboetas puedan consultar y aprovechar durante todo el año.
Al frente de esta área está Ana Simões Silva, concejala de Salud del Ayuntamiento de Lisboa. Médica dentista y doctora por la Universidad de Granada, ha desarrollado parte de su trayectoria en los ámbitos clínico, docente y de investigación.
Del corazón a los pulmones
El primer proyecto que se puso en marcha bajo esta nueva marca fue «Lisboa com… Coração», centrado en la prevención cardiovascular. La iniciativa llevó a diferentes espacios acciones de cribado y sensibilización relacionadas con los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y los accidentes cerebrovasculares.
El siguiente paso ha sido ampliar el foco hacia la salud respiratoria. «Lisboa com… Pulmão» reúne actividades de información, sensibilización y bienestar y busca llamar la atención sobre la importancia de cuidar la salud de los pulmones y detectar posibles problemas a tiempo.
Entre las acciones previstas se encuentra una jornada en el Centro de Interpretación de Monsanto, con la participación de profesionales y entidades sanitarias como la ULS São José y Linde Saúde. El programa combina conversaciones con especialistas con actividades relacionadas con el bienestar y el contacto con la naturaleza.
La iniciativa también aparece recogida en la agenda de actividades de 2026 de la Sociedad Portuguesa de Neumología, una muestra de la colaboración que se está generando alrededor de este proyecto.
Una idea que espera seguir creciendo
El Ayuntamiento de Lisboa no quiere que el programa se quede en el corazón y los pulmones. La previsión es incorporar progresivamente nuevas áreas de prevención y cribado, con iniciativas como «Lisboa com… Visão» o «Lisboa com… Audição».
El objetivo es crear una especie de mapa de la prevención en la ciudad: que los vecinos puedan identificar con facilidad qué controles y actividades tienen a su alcance y dónde pueden participar.
En este planteamiento, las juntas de freguesia tienen un papel especialmente relevante. Su proximidad a los barrios permite llegar a personas que pueden tener más dificultades para acceder a información sanitaria o participar en determinados programas preventivos.
Una política de salud que sale de los centros sanitarios
La propuesta parte de una idea cada vez más presente en las políticas de salud pública: prevenir no consiste únicamente en atender antes una enfermedad, sino también en facilitar que las personas conozcan sus riesgos y puedan actuar con antelación.
Por eso, el Ayuntamiento busca conectar su estrategia con el Servicio Nacional de Salud, las unidades locales de salud, universidades, profesionales sanitarios, entidades privadas y organizaciones sociales.
La concejala Ana Simões Silva tiene actualmente las competencias municipales de Salud y Desperdicio Alimentario dentro del ejecutivo lisboeta para el mandato 2025-2029.
De las campañas puntuales a una agenda permanente
El reto ahora es conseguir que la prevención tenga continuidad. Frente a las campañas que aparecen durante unos días y después desaparecen, Lisboa quiere convertir los cribados y la educación sanitaria en una presencia habitual en la ciudad.
La fórmula pasa por combinar información, actividades abiertas y colaboración con las estructuras sanitarias y vecinales. Una manera de intentar que hablar de salud no sea algo reservado a hospitales y consultas, sino también a plazas, barrios y espacios públicos.
Con «Lisboa com… Saúde», la capital portuguesa pone así el acento en una pregunta sencilla: ¿qué se puede detectar y prevenir hoy para evitar problemas mañana? Esa es, en definitiva, la idea que une las diferentes iniciativas que la ciudad está poniendo en marcha.