Indignación en redes por el último rescate de Javier Otero en la Feira Cabalar de Santiago

Javier Otero, conocido en redes sociales como Anubis Dimitri, se hizo cargo del animal durante la Feira Cabalar de la Ascensión, celebrada en Amio. El creador de contenido denuncia que el potro presentaba una extrema delgadez, heridas compatibles con un esquilado deficiente y que estaba destinado al matadero
Javier Otero, conocido en redes como Anubis Dimitri, junto a Fiuncho, el potro del que se hizo cargo tras encontrarlo en una feria caballar celebrada en el recinto de Amio, en Santiago.
Javier Otero, conocido en redes como Anubis Dimitri, junto a Fiuncho, el potro del que se hizo cargo tras encontrarlo en una feria caballar celebrada en el recinto de Amio, en Santiago.

Treinta segundos fueron suficientes para que Javier Otero quisiera marcharse de la primera feria de caballos a la que acudía. Acababa de entrar en el recinto de Amio, en Santiago de Compostela, cuando lo que estaba viendo empezó a incomodarle y, entre los animales presentes, hubo uno que llamó especialmente su atención: un potro muy joven, extremadamente delgado y con distintas lesiones visibles.

«Nunca antes fui a una feria de caballos. Hoy fue la primera vez. Llevaba 30 segundos dentro y ya me quería ir, porque no me gustó nada lo que vi», relató posteriormente en sus redes sociales. Fue entonces cuando se fijó en el que acabaría siendo su último rescate. «Me llamó mucho la atención ver a este bebé en estas condiciones», explicó.

Ese potro es ahora Fiuncho y acaba de incorporarse a la particular familia animal de Javier Otero, más conocido en internet como Anubis Dimitri, creador de contenido gallego que lleva años recogiendo, recuperando y cuidando animales.

De Amio a una nueva vida

La historia de Fiuncho comenzó a cambiar dentro de la propia Feira Cabalar de la Ascensión, celebrada en el Mercado Nacional de Ganado de Santiago. Tras encontrarse con el animal, Javier asegura que habló con una de las responsables del evento para conocer qué opciones tenía y finalmente logró hacerse cargo de él siguiendo los trámites correspondientes.

«Hablé con la chica que organizaba el evento y me lo llevé de manera legal. Lo tengo dado de alta ya», señaló. Según su relato, la salida del animal quedó además recogida en un documento relacionado con su bienestar: «Hacemos un acta diciendo que os lo lleváis vosotros, con motivos de bienestar animal y todas esas cosas».

Otero también fue muy crítico con el trato que, según sostiene, había recibido el caballo antes de llegar a sus manos. «El antiguo dueño, por llamarlo de alguna manera, rapándolo, esquilándolo, le hizo marcas y lo tenía allí de mala manera», denunció.

Las imágenes compartidas posteriormente muestran a Fiuncho con una marcada delgadez y diferentes heridas en el cuerpo, aunque por el momento la explicación sobre el origen concreto de esas lesiones procede del propio Javier y no de un informe veterinario hecho público.

«Iba a ir para carne»

El estado físico del potro no fue lo único que llamó la atención del creador de contenido, ya que, según explica, Fiuncho llevaba colocada una cabezada que él identificó como la utilizada para los animales destinados a carne. «Tenía ya la cabezada puesta para carne, iba a ir para carne. No sé dónde, si se la iban a sacar, pero bueno», relató.

La decisión de Javier cambió ese destino y convirtió el paso del potro por Amio en el inicio de una etapa completamente distinta. «Vamos a darle una nueva vida, vamos a darle una segunda oportunidad», anunció en el vídeo en el que contó el rescate.

La historia no tardó en provocar una oleada de comentarios en las redes sociales, donde numerosos usuarios mostraron su indignación por las condiciones en las que se encontraba un animal tan joven y, especialmente, porque estuviese presente en una feria ganadera organizada.

El propio Otero resumió esa sensación con una de las frases más contundentes de su relato: «No hay derecho, en el siglo XXI y en el año 2026, a que se vean estas cosas en una feria».

El caso de Fiuncho pone el foco sobre los controles

La Feira Cabalar de la Ascensión es una de las citas tradicionales de las fiestas compostelanas y se desarrolla en el recinto del Mercado Nacional de Ganado de Amio, donde cada año se reúnen animales, ganaderos, propietarios y aficionados.

Precisamente por tratarse de un evento organizado y celebrado en un recinto destinado a la actividad ganadera, el caso de Fiuncho ha abierto una cuestión entre quienes han seguido el rescate: cómo pudo un potro llegar y permanecer en la feria presentando ese estado sin que su situación se resolviese antes.

Las ferias y concentraciones ganaderas están sometidas a requisitos sanitarios y a distintos mecanismos de control, por lo que el episodio pone el foco no solo en el trato que el caballo habría recibido anteriormente, sino también en la capacidad de esos controles para detectar situaciones en las que pueda estar comprometido el bienestar de los animales. Por el momento, no consta públicamente una explicación de la organización sobre el caso concreto de Fiuncho ni sobre los controles a los que fue sometido antes o durante su presencia en Amio.

Fiuncho, uno más en la familia de Anubis Dimitri

Para Javier Otero, rescatar animales no es una novedad. Bajo el nombre de Anubis Dimitri, el gallego ha construido en los últimos años una amplia comunidad en las redes sociales alrededor de su convivencia con animales y de la recuperación de ejemplares de especies muy diferentes.

Algunos permanecen con él de forma permanente, mientras que otros, especialmente cuando se trata de fauna silvestre, son cuidados con el objetivo de devolverlos a su entorno siempre que su recuperación lo permita. Es el caso de muchos de los córvidos que han pasado por sus manos, una de las facetas por las que se ha hecho más conocido entre sus seguidores.

Fiuncho se suma ahora a una familia en la que ya son habituales nombres como Pinki, el Abuelo Zarigüeya, Anubis, Petrusca o Pollito, además de otros muchos animales que Otero ha ido recogiendo y cuidando a lo largo de los últimos años.

Días después del rescate, Javier compartió un segundo vídeo en el que el potro ya mostraba una imagen algo más recuperada. Aprovechó entonces para dirigirse directamente a quien había sido su anterior dueño con un mensaje contundente: «Sé que estás viendo esto o alguien te lo hará llegar. Te deseo que la vida te trate como trataste a Fiuncho».

Mientras el potro comienza su recuperación lejos de Amio, su historia sigue dejando una cuestión sobre la mesa: cómo pudo un animal en esas condiciones llegar hasta una feria ganadera sin que su situación se resolviese antes.

PUBLICIDAD
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.