La activista Alicia Arruti, integrante de la asociación de familias de menores trans Arelas y militante nacionalista, ha denunciado públicamente una campaña de acoso en redes sociales después de publicar un vídeo grabado durante la manifestación del Día da Patria Galega.
En la pieza, difundida el sábado, Arruti preguntaba a diferentes asistentes por qué habían decidido participar en la movilización. Según relató posteriormente en un comunicado, apenas transcurrieron unas horas antes de que comenzaran a aparecer insultos, mensajes de odio y amenazas de muerte dirigidos tanto contra ella como contra algunas de las personas entrevistadas.
Entre los comentarios recibidos figuraban expresiones como «etarras», «asesinos», «maricones» o «travestis independentistas gallegos guarros». Otros usuarios calificaron a los participantes de «subnormales», «zurdos» y «traidores», además de lanzar ataques xenófobos y amenazas veladas o explícitas.
Arruti explicó que el volumen de mensajes era tan elevado que resultaba imposible recogerlos todos. «Non podo pararme a explicitar todos porque entre todas as redes son miles», señaló en su comunicado.
Llamamientos a la violencia y referencias a una guerra civil
Algunas de las publicaciones compartidas por la activista iban más allá del insulto. En una de ellas se afirmaba que los movimientos independentistas estaban dirigidos por «los zurdetes de siempre» y que había que «eliminar» a sus integrantes «como una infección».
Otro usuario escribió que hacía falta «otra guerra civil» para acabar con quienes consideraba «traidores», mientras que en otros mensajes se deseaba que las personas entrevistadas fueran enviadas a una isla para que se «comieran unos a otros».
También se difundieron comentarios racistas que hablaban de una supuesta «invasión africana» y utilizaban expresiones despectivas contra las personas migrantes, acompañadas de referencias a agresiones con arma blanca y violencia sexual.
Arruti denunció igualmente que la grabación fue descargada y publicada nuevamente sin su consentimiento y sin reconocer la autoría original. Entre las páginas que habrían compartido las imágenes señaló a medios digitales situados en la extrema derecha, como Herqles y Mediterráneo Digital, además de otras cuentas con contenidos similares.
La reutilización del vídeo habría multiplicado su difusión y expuesto a sus protagonistas ante audiencias ajenas a la publicación original. En las capturas aportadas por la activista se observan publicaciones que acumulan cientos de miles de visualizaciones y centenares de interacciones.
Arruti afirmó, además, que el contenido fue empleado por una organización vinculada con Israel para acusar a las personas que aparecían en la grabación de portar supuestas «bandeiras do odio».
Estudia emprender acciones legales
Ante la dimensión alcanzada por el acoso, la integrante de Arelas adelantó que buscará asesoramiento jurídico para analizar posibles medidas contra quienes difundieron el vídeo y, según denuncia, contribuyeron a extender los ataques.
«Vou precisar axuda legal para tomar medidas contra os medios que están promovendo todo este odio», manifestó. Arruti considera que su caso no es aislado y recordó que otras compañeras han atravesado anteriormente situaciones semejantes por su actividad política o reivindicativa.
Pese a las amenazas, aseguró que no abandonará su presencia pública. «Non penso deixar de facer vídeos, militancia ou reivindicación», afirmó en su comunicado, en el que también agradeció las muestras de solidaridad recibidas durante las últimas horas.
La activista destacó que los mensajes de apoyo están ayudándola a afrontar la campaña de hostigamiento. «Todas as mensaxes de apoio que recibo restan un pouco as de odio», señaló, antes de concluir con un llamamiento a mantener la movilización: «Vémonos nas rúas, compañeiras».
