El Concello de Cedeira ha recibido el permiso de Costas para llevar a cabo la puesta en valor de los restos de una antigua fábrica de salazón que salieron a la luz durante las obras de regeneración de la playa de A Madalena. La intervención permitirá proteger y hacer visibles estos vestigios, además de instalar paneles informativos sobre la importancia histórica de esta actividad en la localidad.
Un hallazgo ligado al pasado industrial de la villa
El arenal de A Madalena llegó a albergar hasta siete factorías de salazón, que operaron hasta mediados del siglo XX y desaparecieron entre 1955 y 1960. Los restos descubiertos corresponden a una de estas instalaciones, concretamente a la conocida como la fábrica de José Soto, posteriormente popularizada en la zona como “a do Xenio”.
Según detallan desde la Concellería de Cultura e Patrimonio, lo encontrado son cimientos de tres muros de planta rectangular: una estructura longitudinal de unos 15 metros y dos perpendiculares de aproximadamente 7 metros, con una altura media de 40 centímetros.
Excavación, consolidación y divulgación del espacio
El proyecto, diseñado por el equipo de Axa Arqueoloxía, contempla completar la excavación de los restos, proceder a su limpieza y consolidación, y elevar ligeramente las estructuras mediante la incorporación de nuevas hiladas para facilitar su interpretación por parte del público.

Junto a los restos se instalará una mesa informativa con fotografías antiguas, una recreación digital de la fábrica y explicaciones sobre el funcionamiento de estas instalaciones y su papel en la economía local.
Recuperar la memoria del sector pesquero
Desde el Concello de Cedeira destacan que esta actuación permitirá recuperar y difundir una parte esencial de la historia del municipio, estrechamente vinculada al desarrollo del sector pesquero y marisquero.
El objetivo es acercar a la ciudadanía y a las personas visitantes el valor de este patrimonio, que ayuda a entender la evolución socioeconómica de la villa marinera.
La intervención cuenta con un presupuesto de 5.626,50 euros y, tras obtener el permiso de Costas, el Concello está a la espera del último visto bueno de Patrimonio para poder iniciar los trabajos.
