La inauguración de la nueva sede de la empresa de apuestas Luckia en A Coruña ha abierto un debate por la destacada presencia de representantes políticos en el acto, encabezado por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y la alcaldesa de la ciuad, Inés Rey.
El evento, celebrado en el polígono de A Grela, contó también con la asistencia del conselleiro de Facenda e Administración Pública, Miguel Corgos, y del presidente de la compañía, José González Fuentes, quien recibió a la comitiva institucional.
Rueda defiende la “responsabilidad” de la empresa
Durante su intervención, Alfonso Rueda destacó los valores de la compañía y aseguró que Luckia ha demostrado “responsabilidad y conciencia” en un sector que definió como “especialmente sensible”. El presidente gallego defendió además la importancia de mantener una regulación estricta y afirmó que, “cumpliendo la ley y pensando en las personas”, este tipo de actividad puede desarrollarse con garantías.
El líder autonómico insistió en que el juego requiere “exigencia e inflexibilidad en el cumplimiento de las normas”, al tiempo que elogió la trayectoria de la empresa coruñesa dentro del sector de las apuestas.
Una inversión millonaria con peso económico en la ciudad
La nueva sede de Luckia, ubicada en el polígono de A Grela, ha supuesto una inversión cercana a los 30 millones de euros, según datos de la propia compañía. Desde estas instalaciones se coordinará la actividad internacional de la firma, que cuenta con miles de trabajadores repartidos en distintos países.
Tanto la Xunta como el Ayuntamiento de A Coruña pusieron en valor el impacto económico y laboral de la empresa. Inés Rey destacó que se trata de una compañía “abierta al mundo” y comprometida con el empleo estable y la igualdad.
Debate en redes por el apoyo político al sector del juego
Pese a la normalidad institucional del acto, la presencia de cargos públicos respaldando la inauguración de una de las principales casas de apuestas de España generó críticas en redes sociales. Varios usuarios cuestionaron la conveniencia de que representantes políticos participen en eventos corporativos vinculados al sector del juego, dada la preocupación social existente en torno a la ludopatía.
Por el momento, ningún partido político ha realizado críticas oficiales sobre la asistencia de los dirigentes públicos al acto, aunque la polémica sí ha tenido repercusión en el debate digital.


