La gestión de emergencias en el noroeste peninsular sigue avanzando hacia la cooperación tecnológica y la coordinación transfronteriza con el impulso de ATEMPO (Adaptación Territorial ante Emergencias y Modernización de la Protección Operativa). El proyecto europeo, liderado por la Axencia Galega de Emerxencias (AXEGA), tiene como objetivo reforzar la capacidad de respuesta ante incendios, fenómenos climáticos extremos y emergencias tecnológicas en Galicia, Castilla y León y el norte de Portugal.
El proyecto, financiado a través del programa europeo POCTEP 2021-2027 con fondos FEDER, parte de una idea central: las emergencias no entienden de fronteras y requieren respuestas coordinadas, interoperables y apoyadas en nuevas tecnologías. Es por ello que ATEMPO reúne a administraciones públicas, universidades y organismos operativos de ambos lados de la frontera con el objetivo de mejorar la protección de la población y de los ecosistemas compartidos mediante sistemas de respuesta más rápidos, eficientes y coordinados.
Cooperación trasfronteriza, la clave del proyecto
ATEMPO se desarrolla en el marco de la Eurorregión Galicia–Norte de Portugal y Castilla y León, territorios especialmente expuestos a incendios forestales, fenómenos meteorológicos extremos y riesgos asociados al cambio climático.
El proyecto está coordinado por AXEGA y cuenta con la participación de la Universidade da Coruña, la Comunidad Intermunicipal del Alto Minho, la Comissão de Coordenação e Desenvolvimento Regional do Norte de Portugal, la Guarda Nacional Republicana (GNR), el Instituto Nacional de Emergência Médica (INEM) y la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal de Castilla y León.
Entre sus objetivos se encuentran reforzar la cooperación institucional, mejorar la interoperabilidad entre servicios de emergencia y establecer protocolos comunes de actuación y formación especializada. Además de la incorporación de tecnología, el proyecto contempla simulacros conjuntos, capacitación profesional compartida y la mejora de infraestructuras y equipamientos de intervención.
Inteligencia artificial para anticipar emergencias
Uno de los ejes más innovadores del proyecto es la incorporación de herramientas de inteligencia artificial, sensórica avanzada y sistemas predictivos aplicados a la gestión de emergencias. El programa contempla el desarrollo de plataformas de detección temprana, análisis de riesgos y recomendación automática de recursos mediante técnicas de aprendizaje automático. La finalidad es optimizar la toma de decisiones y adaptar los medios de intervención a las necesidades reales de cada territorio.
Desde AXEGA destacan que el uso de estas tecnologías no busca sustituir el trabajo de los equipos humanos, sino reforzar su capacidad operativa y reducir los tiempos de reacción en situaciones críticas. Además, gracias a las nuevas tecnologías, el proyecto también prevé el análisis de los tiempos reales de respuesta a través de sistemas basados en isócronas, una herramienta que permitirá estudiar cómo movilizar recursos de forma más eficaz en función de la localización de cada incidente.
Nuevos medios para nuevas actuaciones
Además del aspecto tecnológico, AXEGA ha reforzado su equipamiento con la incorporación de un ROV subacuático diseñado para intervenciones en aguas interiores, capaz de operar a gran profundidad y orientado principalmente a la búsqueda de personas desaparecidas y a la recuperación de objetos en contextos de investigación. Este dispositivo amplía de forma significativa las capacidades de actuación en entornos acuáticos, donde la visibilidad y el acceso suelen ser limitados.

Asimismo, se ha sumado un vehículo robotizado teledirigido concebido para intervenir en escenarios de alto riesgo, especialmente en incendios o situaciones con condiciones extremas. Esta plataforma es capaz de desplazarse por terrenos complejos, realizar tareas de extinción, vigilancia y retirada de obstáculos, así como prestar apoyo logístico en operaciones peligrosas, incorporando además tecnología como cámaras térmicas y sistemas de extinción remota.
A este despliegue de medios se añade la vertiente operativa del proyecto, materializada en el simulacro multirriesgo ATEMPO 2025, celebrado en la presa do Caldeirão (Guarda, Portugal), con la participación de alrededor de 200 profesionales de emergencias de los tres territorios implicados. El ejercicio, con varios escenarios simultáneos de emergencia, permitió evaluar la coordinación real entre servicios de rescate, extinción de incendios y asistencia sanitaria, consolidando la cooperación transfronteriza y la eliminación de barreras administrativas en la gestión de emergencias complejas.

La formación, clave para una actuación temprana
Más allá de la incorporación de nuevos medios técnicos y herramientas basadas en inteligencia artificial, el proyecto pone el foco en la formación y preparación conjunta de los servicios de emergencia de Galicia, Castilla y León y el norte de Portugal.
ATEMPO contempla así la capacitación de alrededor de 450 profesionales mediante programas especializados, simulacros compartidos y el desarrollo de protocolos comunes de actuación, con el objetivo de mejorar la interoperabilidad y la coordinación en grandes emergencias transfronterizas.

El proyecto también impulsará sistemas de análisis predictivo, detección temprana y apoyo a la toma de decisiones, además de nuevas infraestructuras y equipamientos para reforzar la capacidad de respuesta ante incendios forestales, fenómenos meteorológicos extremos y riesgos tecnológicos.
Con ATEMPO se llega antes y a más gente
Según los datos del proyecto, las actuaciones previstas permitirán optimizar la respuesta ante más de 115.000 incidencias anuales en los territorios participantes y tendrán impacto directo sobre alrededor de 600.000 personas de Galicia, Castilla y León y el norte de Portugal.
ATEMPO busca también reforzar la sensibilización ciudadana y consolidar una cultura de cooperación estable entre administraciones y servicios de emergencia de ambos lados de la frontera, especialmente ante riesgos vinculados al cambio climático y las emergencias tecnológicas.


