Chuvia caminaba en la madrugada del sábado al domingo por la Praza de Galicia, en pleno centro de Pontevedra, cuando sufrió una brutal agresión homófoba: tres desconocidos empezaron a increparla y, pese a que los ignoró, le dieron un botellazo que provocó que se cayese al suelo, la siguieron golpeando y la dejaron allí.
“Me empezaron a gritar ‘bollera de mierda’”
Según explicó la joven, todo comenzó cuando escuchó a varias voces a su espalda profiriendo comentarios e insultos de carácter homófobo. “Primero escuché algo como ‘esta fijo es de la otra acera’ y después empezaron a gritarme ‘bollera de mierda’, ‘tu abuela estará contenta’, ‘es que no habéis probado nada bueno’, ‘asquerosa’, ‘bollera’”, relató.
Chuvia aseguró que decidió no responder ni girarse para evitar que la situación escalase. Sin embargo, segundos después recibió “un botellazo en la cabeza” que la hizo caer al suelo.
“Me protegí la cabeza y también me dieron en la barriga. Cuando pararon estaba bastante desubicada y ellos ya no estaban”, explicó.
La policía «hará más patrullas»
Tras la agresión, la joven contactó con la Policía para consultar si podía presentar denuncia pese a no haber identificado a los agresores. Según su testimonio, la respuesta que recibió fue que “como mucho podrían hacer más patrullas por esa zona”.
Tras esta situación, Chuvia decidió contar lo sucedido a través de sus redes sociales, mostrando además imágenes de su cara y su barriga después de haber recibido los golpes de aquel grupo de desconocidos. En su publicación llamaba a difundir lo que le había sucedido para que la gente pudiese «estar alerta». «Me agredieron por homofobia y por la espalda», concluyó.
No es la primera agresión homófoba que se registra en Pontevedra en los últimos meses: en marzo golpearon a un hombre en el casco histórico, tirándolo al suelo y provocándole varias lesiones, incluida una fractura de nariz.
