El Partido Popular votó en contra de la moción presentada por el BNG en el pleno municipal de Betanzos —celebrado el pasado 28 de julio— para reclamar a la Xunta que cubra las plazas vacantes del Centro de Especialidades y adopte medidas urgentes que garanticen una atención sanitaria adecuada en el municipio.
El rechazo de los populares se produjo tras admitir abiertamente durante el debate las demoras asistenciales que padece la localidad. Sin embargo, el grupo municipal optó por cerrar filas con el Gobierno gallego y rechazar los acuerdos concretos propuestos por la oposición.
Esperas de diez días y controles infantiles aplazados
La portavoz del BNG, Amelia Sánchez Pérez, justificó la iniciativa exponiendo la situación límite que atraviesa el centro de salud. Según detalló, conseguir una cita con el médico de familia ronda los diez días, mientras que en Pediatría los plazos superan las dos semanas.
A estas demoras se sumaron otros problemas recientes, como la ausencia temporal del servicio de trabajo social durante el mes de junio y el aviso colocado en el propio centro que advertía sobre el aplazamiento de los controles de salud infantil —previstos para menores de más de quince meses— durante el periodo estival. Desde el BNG alertaron de una doble consecuencia: la pérdida de prevención a tiempo y la saturación de las consultas en otoño con la llegada de las enfermedades estacionales.
Por su parte, el portavoz del PSdeG, Diego Fernández López, respaldó la propuesta nacionalista y afeó al PP que presuma de un incremento global en los presupuestos sanitarios cuando este «no se nota en el servicio que reciben los usuarios». Los socialistas atribuyeron el colapso a la mala planificación de la Xunta, a la inestabilidad laboral y a la incapacidad para retener profesionales, rechazando que el problema se deba únicamente a una falta generalizada de médicos.
El PP admite el problema, pero rechaza la solución
La portavoz del PP, Cecilia Vázquez Suárez, no negó las dificultades asistenciales. Al contrario, arrancó su intervención reconociendo que algunas familias sufren esperas excesivas y que los controles pediátricos se han visto modificados. «Compartimos a preocupación dos veciños e veciñas de Betanzos pola nosa sanidade», aseguró.
Pese a este diagnóstico compartido, los populares votaron en contra de la moción. El discurso del PP se centró en rechazar términos como «recortes» o «desmantelamiento», defendiendo las cuentas de la Xunta y apelando a los concursos de traslados y procesos de estabilización para asegurar que las vacantes terminarán cubriéndose.
Asimismo, los populares condicionaron su apoyo a que la moción incluyera una reclamación directa al Gobierno central para ampliar la formación de médicos de familia y pediatras, convirtiendo una demanda local y concreta sobre la sanidad de Betanzos en un debate sobre el reparto de culpas entre administraciones.