Cada semana se realizan en Galicia alrededor de 347.000 horas extraordinarias. Una parte importante acaba, sin embargo, fuera de la nómina y tampoco se devuelve en forma de descanso. En concreto, unas 128.000 horas semanales, el 36,8% del total, no reciben compensación alguna, según un informe de CCOO elaborado a partir de los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).
La dimensión económica de ese tiempo trabajado gratis es considerable. El sindicato calcula que las horas extraordinarias que las empresas no pagan representan alrededor de 194 millones de euros al año en salarios y cotizaciones sociales. Una factura que, de acuerdo con sus estimaciones, equivaldría además al coste de unos 3.400 puestos de trabajo a jornada completa que no llegan a crearse.
Más de 25.000 trabajadores no reciben nada a cambio
El problema afecta de forma habitual a decenas de miles de empleados. Un 5,7% de la población asalariada gallega, cerca de 55.000 personas, realiza horas extra con regularidad. De ellas, más de 25.000 no reciben dinero ni tiempo de descanso a cambio del exceso de jornada.
Para esos trabajadores, el sobreesfuerzo no es menor. La media se sitúa en 5,1 horas extraordinarias sin pagar cada semana por persona, prácticamente otra jornada laboral añadida cada siete días si se acumula el tiempo de varios afectados. El cálculo de CCOO sitúa en unos 7.700 euros anuales por trabajador el valor que se deja de percibir entre remuneración y cotizaciones.
En términos agregados, esas 128.000 horas semanales suponen más de 6,6 millones de horas de trabajo al año si se mantuviese ese ritmo durante las 52 semanas. CCOO considera que detrás de estas cifras existe una forma de “explotación laboral” que persiste pese a la obligatoriedad del registro de jornada. La organización sindical contrapone además estos datos al debate abierto en Galicia alrededor del absentismo laboral y critica que el foco se coloque sobre las ausencias de los trabajadores mientras continúan produciéndose excesos de jornada sin remunerar.
Educación y sanidad, a la cabeza
El trabajo extraordinario no pagado tampoco se distribuye de manera uniforme. Cuatro ramas de actividad concentran prácticamente la mitad de todas las horas que se realizan gratis en Galicia. La educación encabeza el listado con unas 19.700 horas semanales sin remunerar, el 15,4% del total. Le siguen las actividades sanitarias y los servicios sociales, con alrededor de 16.900 horas y un 13,2%; la industria manufacturera, con 12.900 horas y un 10,1%; y la hostelería, con unas 11.400 horas, equivalente al 8,9%.
La fotografía cambia ligeramente cuando se analiza qué proporción de todas las horas extra realizadas en cada sector queda sin pagar. En ese caso, la sanidad y los servicios sociales presentan el porcentaje más elevado: un 70,5% de las horas extraordinarias no recibe compensación.
Muy cerca aparecen las actividades administrativas y los servicios auxiliares, con un 69,8%. En educación la proporción alcanza el 52,5%, mientras que en las actividades financieras y de seguros es del 52%. También son elevados los porcentajes de la hostelería, con un 46,7%, y de la construcción, donde alcanza el 37,5%.
CCOO pide más inspecciones y sanciones
El sindicato advierte de que el problema va más allá del dinero que dejan de ingresar directamente los trabajadores. Las horas extraordinarias que quedan fuera de nómina suponen también menos cotizaciones e ingresos para las arcas públicas y, a su juicio, generan competencia desleal frente a las empresas que sí respetan las jornadas y remuneraciones pactadas.
También señala una consecuencia relacionada con la salud laboral. Acumular horas sin compensarlas con descanso, especialmente en trabajos de elevada exigencia física, puede incrementar el riesgo de accidentes laborales e incapacidades temporales.
Ante esta situación, CCOO reclama reforzar la Inspección de Trabajo en Galicia con más personal y medios técnicos, realizar auditorías sistemáticas de los registros de jornada y endurecer las sanciones a las compañías que incumplan la normativa.
La organización propone además incorporar mecanismos específicos de control en los convenios colectivos e intensificar las campañas de información para que los trabajadores conozcan cómo reclamar las horas realizadas fuera de su jornada.
Las cifras dibujan así una doble realidad en el mercado laboral gallego: mientras alrededor de 55.000 personas prolongan habitualmente su jornada, más de 25.000 lo hacen, al menos en parte, sin contraprestación. El resultado son 128.000 horas de trabajo a la semana que no aparecen en el bolsillo de quienes las realizan y una factura anual que CCOO cifra en 194 millones de euros.