La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha reclamado “hacer los deberes” para reducir el absentismo laboral y acercar sus cifras a la media estatal en un contexto marcado por los cambios recientes impulsados por la Xunta en la gestión de las bajas médicas, que refuerzan el control sobre la duración de las incapacidades temporales y reordenan su seguimiento dentro del sistema sanitario público.
Ese nuevo marco normativo ha reactivado el debate sobre el impacto económico y organizativo de las bajas laborales, una cuestión que la patronal gallega ha vuelto a poner en primer plano con la presentación del «Informe sobre Absentismo Laboral», elaborado por las universidades de Santiago de Compostela y Vigo para la propia administración autonómica.
El documento analiza la evolución del absentismo en Galicia y sitúa a la comunidad por encima de la media estatal, tanto en el porcentaje de jornadas perdidas como en la duración de los procesos de incapacidad temporal, además de subrayar el peso creciente de las bajas de larga duración.
Galicia, por encima de la media estatal
El informe sitúa a Galicia por encima del promedio estatal tanto en el porcentaje de jornadas perdidas como en la duración media de los procesos de incapacidad temporal y en el peso de las bajas de larga duración. En 2025, la tasa de absentismo alcanzó el 8,4 % de las horas pactadas, frente a un nivel estatal cercano al 7 %.
Además, la duración media de las bajas por contingencias comunes se situó en 72,25 días en los diez primeros meses de 2025, más de 30 días por encima de la media nacional, que ronda los 39,7 días. Se trata, según el documento, de una tendencia sostenida desde 2018.
El estudio apunta a que el envejecimiento explica solo una parte del fenómeno —aproximadamente un tercio—, mientras que el resto estaría asociado a factores sanitarios y organizativos, con un incremento de patologías musculoesqueléticas y problemas de salud mental entre las principales causas de incapacidad temporal prolongada.
Reducir hasta dos puntos el absentismo
El presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, ha defendido que Galicia debe reducir entre uno y dos puntos su nivel de absentismo para equipararse al promedio estatal. Según su planteamiento, la brecha actual no solo tiene un impacto económico, sino también social y competitivo, especialmente en un tejido productivo dominado por pymes.
Vieites ha subrayado que el absentismo “perjudica la productividad y la competitividad empresarial” y ha reclamado la necesidad de avanzar en una mayor concienciación y en la colaboración entre administración, empresas y agentes sociales.
El dirigente empresarial ha enmarcado el problema como un “agravio comparativo” respecto a otras comunidades autónomas y ha insistido en que la reducción de las cifras debe ser una prioridad compartida.
Un coste cercano a los 2.000 millones
El informe presentado en la sede de la CEG estima que el absentismo laboral tiene un impacto económico de cerca de 2.000 millones de euros anuales en Galicia, sumando el coste para la Seguridad Social y para las empresas.
Según los datos recogidos, el fenómeno no solo afecta a los costes directos, sino también a la organización del trabajo, la capacidad de crecimiento y la sostenibilidad de las empresas. En este sentido, el estudio advierte de que en Galicia existen más de 8.200 vacantes sin cubrir, una cifra que se mantiene elevada en sectores como la industria, la hostelería, la logística o los servicios sociosanitarios.
El documento también estima que el equivalente a unas 100.000 personas trabajadoras no acudieron ningún día al trabajo a lo largo del año debido a procesos de incapacidad temporal, una cifra que la patronal vincula a la tensión creciente del mercado laboral.
La salud mental gana peso
Uno de los elementos que el informe destaca con mayor intensidad es el crecimiento de las bajas relacionadas con la salud mental. Los trastornos mentales se sitúan ya como la segunda causa de incapacidad temporal en España y presentan duraciones medias significativamente superiores al resto de diagnósticos.
En conjunto, las bajas vinculadas a estas patologías pueden superar los 100 días de duración media, con la depresión como una de las principales causas de procesos prolongados, con una media que roza los 170 días en algunos estudios citados.
Con este diagnóstico, la patronal gallega insiste en la necesidad de abordar el absentismo como un problema estructural que afecta directamente a la competitividad de la economía gallega. El mensaje se alinea con un discurso empresarial más amplio que reclama medidas para reducir la duración de las bajas y ajustar el sistema a los estándares del entorno estatal.
