La demolición de las torres de refrigeración de la antigua central térmica de As Pontes no se llevará a cabo ni el 16 de julio ni durante la celebración de las Festas do Carmen, según ha confirmado el Gobierno local. La actuación queda aplazada a una fecha posterior, que previsiblemente se situará en el mes de agosto.
El Concello recuerda que, cuando Endesa comunicó el pasado mayo su intención inicial de ejecutar estos trabajos coincidiendo con las fiestas patronales, trasladó de inmediato su rechazo a esa propuesta al considerar que no eran unas fechas adecuadas para una intervención de esta magnitud.
Prioridad: seguridad y coordinación institucional
Desde el Ejecutivo municipal destacan que su principal objetivo ha sido garantizar que la demolición se desarrolle con la máxima planificación, rigor técnico y seguridad, además de mantener una estrecha coordinación entre todas las administraciones y organismos implicados.
En este sentido, señalan que se ha trabajado de forma discreta para asegurar que la operación se lleve a cabo en las mejores condiciones posibles, evitando incertidumbres entre la ciudadanía y cualquier tipo de alarma social.
Objetivo: avanzar en la recuperación industrial de los terrenos
El Gobierno local insiste en que la demolición debe realizarse con la mayor rapidez posible una vez concluyan las fiestas, con el fin de acelerar la disponibilidad de los terrenos y favorecer su incorporación a futuros proyectos industriales.
Esta actuación se enmarca en la estrategia de desarrollo económico diseñada para As Pontes, que busca impulsar nuevas oportunidades empresariales y de empleo en los espacios que ocupó la antigua central térmica.
Estrictos protocolos de seguridad
El Concello también ha subrayado que los trabajos se ejecutarán bajo estrictos protocolos de seguridad, de acuerdo con la normativa vigente y en coordinación permanente con la Policía Local, Protección Civil de As Pontes y la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior de la Xunta de Galicia.
Además, recuerdan que el operativo seguirá un modelo similar al aplicado en anteriores demoliciones realizadas en Cerceda, donde las intervenciones se desarrollaron con normalidad y sin registrar incidencias.
