La compañía portuguesa Greenfiber, participada por la multinacional Altri, ha decidido dar un nuevo paso para intentar salvar el proyecto de la fábrica de fibras textiles prevista en el municipio lucense de Palas de Rei. La empresa presentó alegaciones ante la Consellería de Economía e Industria contra el procedimiento de archivo iniciado por la Xunta, justo cuando expiraba el plazo de tres meses concedido para justificar la viabilidad energética de la planta.
La conexión eléctrica, eje del conflicto
El Gobierno gallego había puesto en marcha el archivo del expediente al considerar insuficientes las garantías sobre el suministro eléctrico necesario para la factoría. La principal dificultad radica en la ausencia de la subestación contemplada en la planificación estatal de la red eléctrica, una infraestructura que la empresa considera clave para la conexión del complejo industrial y que le había negado el Gobierno central.
Pese a ello, Greenfiber sostiene que el proyecto puede seguir adelante y defiende que la instalación sería energéticamente autosuficiente gracias a un sistema propio de cogeneración. Según la compañía, la conexión exterior a la red tendría únicamente una función de respaldo operativo y no resultaría imprescindible para el funcionamiento ordinario de la planta.
Greenfiber defiende alternativas “viables”
En el escrito remitido a la Xunta, la empresa argumenta además que existen “múltiples alternativas técnicas” para garantizar el acceso eléctrico, apoyándose en los listados publicados tanto por Red Eléctrica como por las distribuidoras. De hecho, asegura haber iniciado ya los trámites para solicitar una de las posibles conexiones disponibles.
La firma recuerda también que el proyecto obtuvo en diciembre de 2022 la consideración de Proxecto Industrial Estratéxico (PIE), una catalogación que, a su juicio, avala que la tramitación administrativa continúe mientras se resuelve la futura planificación estatal de la red eléctrica hasta 2030.
Greenfiber defiende que este tipo de grandes iniciativas industriales suelen avanzar de forma paralela a la aprobación definitiva de las infraestructuras energéticas necesarias y considera que paralizar ahora el procedimiento supondría una dilación “no imputable al promotor”.
La Xunta analizará las alegaciones
Por su parte, la Xunta mantiene una posición de cautela.: la Consellería de Economía e Industria señala que las alegaciones serán analizadas “desde un punto de vista técnico” antes de adoptar una decisión definitiva.
En la misma línea se expresó el presidente gallego, Alfonso Rueda, quien insistió en que cualquier resolución se basará «exclusivamente en criterios técnicos y objetivos».
El proyecto de Altri en Palas de Rei continúa generando una intensa oposición social y medioambiental en Galicia, con movilizaciones de colectivos vecinales y ecologistas que rechazan la instalación de la planta por su posible impacto sobre el territorio y los recursos naturales.


