El cadáver de un hombre fue localizado a primera hora de la mañana de este martes en el puerto de Ribeira en unas circunstancias que han generado gran inquietud entre vecinos y autoridades: el cuerpo, de un varón de mediana edad, apareció encadenado a una escalera del muelle y parcialmente sumergido, entre el pantalán y una embarcación amarrada.
Aviso tras la bajamar
El hallazgo se produjo en torno a las 07:00 horas, coincidiendo con la marea baja. Según las primeras informaciones, fue una persona que frecuenta la zona —posiblemente alguien sin hogar que utilizaba un barco cercano como refugio— quien dio la voz de alarma tras descubrir el cuerpo.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Nacional, que se ha hecho cargo del caso, junto a agentes de la Guardia Civil, bomberos de Ribeira y personal de Salvamento Marítimo. Para recuperar el cadáver, los bomberos tuvieron que ser trasladados en una lancha y emplear una cizalla para cortar las cadenas que lo mantenían sujeto al muelle.
Investigación abierta y sin hipótesis descartadas
Una vez liberado, el cuerpo fue trasladado al muelle, donde se esperó la llegada de la autoridad judicial para proceder al levantamiento y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Galicia, donde se le practicará la autopsia.
La investigación sigue abierta y, por el momento, no se descarta ninguna hipótesis. El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, indicó que los indicios apuntan a que no se trata de una muerte natural, aunque subrayó que será necesario esperar a los resultados forenses para determinar las causas exactas.
Posible identificación y conmoción vecinal
En paralelo, se trabaja en la identificación del fallecido. Fuentes locales apuntan a que podría tratarse de un vecino del municipio. La alcaldesa, María Sampedro, confirmó que el hombre era conocido en la localidad, aunque llevaba tiempo residiendo fuera. En la misma línea se expresó el patrón mayor, José Antonio Pérez.
El suceso ha causado gran impacto entre los vecinos, que se acercaron al puerto ante el amplio despliegue de medios. Además, ha reavivado la preocupación por la seguridad en la zona, donde existen espacios frecuentados por personas sin hogar y varias cámaras de vigilancia llevan años sin funcionar. No obstante, una cámara operativa de la Autoridad Portuaria, que enfoca directamente el lugar del hallazgo, podría resultar clave para esclarecer lo sucedido.
Por ahora, la Policía Judicial continúa recopilando pruebas mientras trata de reconstruir lo ocurrido en este inquietante caso.
