La búsqueda de Carmen L. R., la joven de 24 años desaparecida desde el pasado martes en la ciudad de Lugo, continúa este fin de semana con un dispositivo centrado en el entorno del río Miño y en las zonas que frecuentaba habitualmente.
La Policía Nacional ha optado durante el sábado y el domingo por una estrategia más discreta, reduciendo la presencia de agentes uniformados e incorporando a familiares de la joven a las labores de rastreo. El objetivo es facilitar una búsqueda menos visible en aquellos lugares que resultaban familiares para la desaparecida. Está previsto que el operativo vuelva a reforzarse el lunes con la incorporación de más efectivos.
La principal hipótesis es una desaparición voluntaria
La desaparición fue denunciada por la familia después de que la joven fuese vista por última vez el pasado martes en el barrio lucense de A Milagrosa. Paralelamente, la asociación SOS Desaparecidos difundió una alerta calificando el caso de «alta vulnerabilidad».
Fuentes policiales explican que desde el inicio de la investigación se han analizado todas las posibilidades, aunque en estos momentos la hipótesis que cobra mayor fuerza es la de una desaparición voluntaria. Los mismos responsables recuerdan que el día anterior a su desaparición definitiva ya se había producido un intento similar, aunque entonces fue localizada por los agentes y entregada a sus familiares.
Un dispositivo que se ha ido adaptando
El operativo comenzó con un amplio despliegue de la Policía Nacional, que incluyó la participación de Unidades de Caballería para rastrear distintas zonas de la ciudad. Posteriormente, el dispositivo incorporó drones para realizar búsquedas tanto por aire como sobre el agua y centró los trabajos en el tramo del río Miño comprendido entre el Carrefour y la Fábrica de la Luz.
Durante este fin de semana, las labores continúan en ese entorno, aunque con una presencia policial menos visible y priorizando aquellos lugares conocidos por la joven. Los responsables del operativo estudian ya qué nuevas áreas inspeccionar a partir del lunes, cuando está previsto ampliar nuevamente el número de agentes movilizados.
Llamamiento ciudadano
Según la información difundida por SOS Desaparecidos, Carmen mide aproximadamente 1,65 metros, tiene complexión delgada, pelo moreno y ojos azules. En el momento de su desaparición vestía el uniforme de trabajo de Carrefour, un dato que puede ayudar a su identificación.
La asociación solicita la colaboración ciudadana y pide que cualquier persona que pueda aportar información sobre su paradero contacte con SOS Desaparecidos o comunique cualquier pista a la Policía Nacional, la Guardia Civil o los servicios de emergencias.
