El párroco de Momán, en el municipio lucense de Xermade, volverá a convertir una carretera en escenario de protesta. Luis Ángel Rodríguez Patiño ha convocado este jueves una misa a pie de la LU-170 para denunciar el deterioro de esta vía autonómica y reclamar una actuación urgente que garantice la seguridad de quienes la utilizan a diario.
La celebración tuvo lugar este jueves, alrededor de las 11.00 horas, en el kilómetro 20 de la carretera, uno de los tramos que -según el sacerdote- presenta un peor estado de conservación. La convocatoria estuvo abierta a todos los vecinos con el fin de combinar el carácter religioso del acto con una reivindicación en favor de unas mejores infraestructuras en el rural.
Una oración convertida en protesta
Durantela misa, Rodríguez Patiño ha pedido la protección de la Virgen del Carmen para todas las personas que transitan por la LU-170, al tiempo que reclamaba la Xunta de Galicia una intervención urgente en una carretera que, asegura, lleva «demasiado tiempo en estado de abandono».
El sacerdote recuerda que esta vía comunica Momán con otras parroquias y municipios de la zona, por lo que considera imprescindible mejorar sus condiciones. «Merecemos una carretera segura, digna y en buen estado», defiende.
Unas misas que ya se han convertido en un símbolo
No es la primera vez que el párroco utiliza este formato para llamar la atención sobre el estado de las carreteras del rural lucense. Desde 2016 ha impulsado varias misas reivindicativas junto a diferentes vías de la comarca para exigir mejoras en materia de seguridad vial.
Estas singulares protestas comenzaron para reclamar la reparación de la carretera LU-P-2204, que une Momán con As Pontes, y con el paso de los años se han convertido en una de las iniciativas vecinales más llamativas de la provincia de Lugo para denunciar el abandono de las infraestructuras rurales.