Las excavaciones arqueológicas en la fosa común de Beira, en el municipio coruñés de Carral, han sacado a la luz los restos de cuatro personas que podrían corresponder a víctimas de la represión franquista. Uno de los cuerpos ya exhumados presenta indicios de una muerte violenta, un hallazgo que, según los especialistas, encaja con el contexto represivo documentado en esta zona tras el golpe de Estado de 1936.
La intervención, iniciada hace apenas dos semanas en el entorno de la iglesia de Beira, supone el primer resultado de una campaña impulsada para localizar e identificar a las personas asesinadas y enterradas en este enclave. Las investigaciones históricas sitúan en este lugar, al menos, a 18 víctimas de la represión franquista.
Una investigación que comienza a dar resultados
Los trabajos están siendo desarrollados por la empresa Tempos Arqueólogos bajo la dirección científica del grupo Histagra de la Universidade de Santiago de Compostela, en el marco del convenio de colaboración entre la USC y la Deputación da Coruña para la recuperación de la memoria democrática.
Hasta el momento se han localizado cuatro cuerpos. Dos de ellos ya han sido exhumados y corresponden, según las primeras observaciones antropológicas, a varones adultos. En uno de los esqueletos los especialistas han detectado evidencias compatibles con una muerte violenta, aunque será el análisis forense el que determine con precisión las circunstancias del fallecimiento.
Los otros dos cuerpos permanecen todavía en la fosa y su recuperación quedará pendiente de la renovación de los permisos necesarios para continuar la excavación.
ADN para devolver la identidad a las víctimas
Tras la exhumación comenzará ahora una nueva fase de la investigación centrada en los estudios antropológicos, forenses y genéticos que permitirán tratar de identificar a las personas recuperadas.
Para ello, familiares de posibles víctimas ya están colaborando con el equipo investigador mediante la aportación de muestras de ADN, que serán comparadas con los restos hallados con el objetivo de devolverles su identidad y facilitar su entrega a las familias.
Al menos 18 personas fueron enterradas en Beira
La campaña arqueológica tiene su origen en los estudios históricos desarrollados por el historiador Xurxo Antelo junto a la asociación Cultura Aberta de Carral, que durante años recopiló documentación y testimonios sobre la represión sufrida en la zona.
Las investigaciones apuntan a que entre agosto y septiembre de 1936 fueron enterradas en distintos puntos del entorno del cementerio de Beira al menos 18 personas asesinadas tras el golpe militar. Los especialistas creen, además, que todavía podrían localizarse otros restos tanto en esta fosa como en otras áreas del camposanto.
El proyecto forma parte de las actuaciones de memoria democrática promovidas por la Deputación da Coruña y la Universidade de Santiago de Compostela, que también incluyen intervenciones en otras fosas de la provincia, como las de Serantes, en Ferrol, y Boisaca, en Santiago de Compostela.