Galicia acumula un total de 94 muertes atribuibles a las altas temperaturas desde el inicio del verano, según las últimas estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. De ese total, 88 fallecimientos corresponden al mes de junio y otros seis a los primeros días de julio, en un contexto marcado por varias jornadas de calor intenso que también afectan al resto del país.
En el conjunto de España, el sistema cifra en 937 las muertes asociadas al calor durante junio y en 153 las registradas en lo que va de julio.
Un indicador que mide el exceso de mortalidad
El sistema MoMo no contabiliza únicamente las muertes provocadas por golpes de calor, sino que estima el exceso de mortalidad asociado a las altas temperaturas al comparar las defunciones observadas con las esperadas para cada periodo.
De este modo, incluye fallecimientos relacionados con el agravamiento de enfermedades cardiovasculares, respiratorias o renales durante los episodios de calor extremo. Además, sus datos son provisionales y se actualizan de forma continua a medida que se incorporan nuevas notificaciones.
Nueva ola de calor y avisos por temperaturas extremas
La publicación de estas cifras coincide con la segunda ola de calor del verano, iniciada este domingo y que se prolongará, al menos, hasta el martes. Durante este episodio, las temperaturas podrán superar los 42 grados en numerosos puntos de la Península, lo que ha llevado a mantener activados avisos por calor en catorce comunidades autónomas.
Galicia figura entre las comunidades con aviso naranja por riesgo importante debido a las altas temperaturas, junto a Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura y Madrid. Además, Asturias, Baleares, Castilla y León, Navarra, el País Vasco, La Rioja y Canarias permanecen en alerta amarilla por este episodio.
Ante esta situación, las autoridades sanitarias recomiendan extremar las precauciones, especialmente entre las personas mayores, los menores de edad, las embarazadas, quienes padecen enfermedades crónicas y quienes trabajan o realizan actividades al aire libre.

