El Consello de la Xunta ha dado luz verde a un proyecto para ampliar la red de residencias de mayores de Galicia con 25 nuevos centros, que permitirán incorporar alrededor de 1.800 plazas y generar, según las estimaciones del Ejecutivo autonómico, un millar de puestos de trabajo.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, explicó que la iniciativa contempla la construcción de 24 nuevos equipamientos distribuidos en 12 lotes, además de la residencia comprometida en Ribeira, que contará con más de un centenar de plazas.
Residencias principales y centros satélite
La propuesta diseñada por la Xunta combina, en cada uno de los 12 lotes, una residencia de más de 100 plazas con un segundo centro de menor tamaño, denominado satélite, ubicado en un municipio próximo. El objetivo es aprovechar mejor los recursos y acercar la atención residencial a las personas mayores.
Los 24 nuevos centros se plantean principalmente en ayuntamientos de menos de 25.000 habitantes que actualmente no disponen de plazas residenciales públicas destinadas a personas dependientes de grado II y III.
Por provincias, A Coruña concentrará ocho de estos nuevos centros, nueve si se incluye el previsto en Ribeira. Pontevedra contará con siete, mientras que Ourense tendrá cinco y Lugo otros cuatro.
El proyecto se desarrollará mediante una fórmula de colaboración público-privada, aunque la Xunta asegura que al menos el 60% de las 1.800 nuevas plazas serán de titularidad pública autonómica.
Estos son los municipios elegidos
En la provincia de A Coruña, los equipamientos se repartirán en cuatro áreas. En Noia/Barbanza, O Porto do Son acogerá la residencia principal y Outes el centro satélite. En Eume/Ortegal, los municipios seleccionados son Mañón y Cariño, respectivamente.
En Bergantiños/Costa da Morte, la residencia de mayor tamaño se proyecta en Carnota y la satélite en Cabana de Bergantiños. Por último, en As Mariñas Coruñesas, Oza Cesuras albergará el centro principal y Carral el de menor capacidad.
En Pontevedra, los lotes se ubicarán en O Porriño/O Val Miñor, con O Porriño y Baiona; O Salnés, con Sanxenxo y Cambados; el entorno de Pontevedra, con Marín y Moraña; y Condado/Paradanta, donde Arbo contará con la residencia principal y Padrenda, en la provincia de Ourense, con el centro satélite.
Este último será el único lote cuya ubicación se repartirá entre dos provincias.
En Ourense, el área de O Ribeiro contará con una residencia principal en Ribadavia y otra de menor tamaño en Castrelo de Miño. En el entorno de la ciudad, los municipios escogidos son San Cibrao das Viñas y Toén. A ellos se suma Padrenda, incluido en el lote compartido con Arbo.
Por su parte, en Lugo se contemplan dos áreas. En Lugo/Sarria, los centros se localizarán en O Corgo y O Páramo, mientras que en el sur de la provincia los municipios seleccionados son O Saviñao y Folgoso do Courel.
Los concellos tendrán un mes para adherirse
La puesta en marcha del proyecto requerirá que los concellos cedan una parcela de carácter dotacional que reúna las condiciones necesarias para acoger las instalaciones.
Los ayuntamientos dispondrán de un mes para manifestar su adhesión a la iniciativa y de un plazo posterior de un año para poner a disposición los terrenos. La Xunta prevé prestar apoyo a las administraciones locales durante todo el procedimiento una vez que confirmen su participación.
En paralelo, el Ejecutivo autonómico mantiene su compromiso con la nueva residencia de Ribeira, que tendrá más de 100 plazas. En este caso, ya se trabaja con el Concello en la cesión de una parcela situada en el entorno del parque de San Roque.
La iniciativa responde al compromiso adquirido por la Xunta en el Debate del Estado de la Autonomía de 2025 y forma parte del objetivo de crear más de 3.500 nuevas plazas residenciales durante la actual legislatura. Según Rueda, aproximadamente la mitad de ese objetivo ya se encuentra en marcha.