Pese a las lluvias registradas durante esta última semana de agosto, la Oficina Técnica da Seca ha comunicado que las precipitaciones «aún no han tenido reflejo» suficiente y la Xunta de Galicia ha considerado ante ello mantener la alerta por sequía en 32 municipios y en prealerta a otros 59.
Según los últimos datos disponibles, el 24 de agosto, los embalses de abastecimiento de Galicia-Costa estaban en el 62,5% de su capacidad, una cifra 11,4 puntos porcentuales por debajo de la registrada en estas fechas en 2025.
La Xunta señala que ahora es fundamental evaluar cómo repercuten las lluvias en los caudales de los río y en el resto de indicadores antes de modificar las alertas. El próximo informe analizará la evolución de estos parámetros y permitirán si hay una recuperación o no.
En alerta, el segundo de los tres niveles de gravedad contemplados, continúan 32 municipios que deberán seguir prescindiendo de servicios como el baldeo de calles, el llenados de piscinas o el riego de jardines. Estos son: Beariz, Barro, Bueu, O Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Pontecaldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa, Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Tordoia y Zas. En Baiona se aplican las mismas medidas aunque no tienen una aviso por sequía oficial.
59 municipios en prealerta
El tercer nivel se trata de la prealerta, y en Galicia está afectando a 59 municipios. En estos territorios se mantiene un seguimiento intensivo de la situación así como medidas de concienciación para promover un uso responsable del agua.
Aún así, la Xunta aclara que la incidencia no es igual en todos los municipios, pues en algunos casos solo una parte del territorio está verdaderamente afectado, por eso tienen una incidencia práctica mayor en 35 de los 59 ayuntamientos.
Entre los 59 municipios total o parcialmente incluidos en la prealerta se encuentran: Abegondo, Ames, Arzúa, A Baña, Boimorto, Boiro, Boqueixón, Brión, Carnota, Carral, Curtis, Frades, Lousame, Mazaricos, Melide, Mesía, Muros, Negreira, Noia, Ordes, Oroso, Outes, Oza-Cesuras, O Pino, A Pobra do Caramiñal, O Porto do Son, Rianxo, Ribeira, Rois, Santa Comba, Santiago de Compostela, Sobrado, Toques, Trazo, Val do Dubra y Vilasantar, de la unidad del río Tambre.
Completan el listado Camariñas, Laxe, Muxía e Vimianzo, de la unidad del río Grande; Aranga, Bergondo, Betanzos, Coirós, Irixoa, Miño, Monfero, Oleiros, Paderne, Sada, Vilarmaior, Friol y Guitiriz, del río Mendo y la ría de Betanzos, y Alfoz, Foz, Muras, Ourol, O Valadouro y Viveiro, de la cuencia del río Landro y el río Ouro.
Por ahora, la Xunta considera importante mantener la cautela y esperar a comprobar si verdaderamente las precipitaciones han permitido mejorar la situación de los ríos y reservas de agua o no.