Apenas dos semanas después del eclipse solar total del 12 de agosto, Galicia se prepara para otro fenómeno astronómico. En la madrugada del jueves 27 al viernes 28 de agosto un eclipse lunar parcial podrá observarse desde toda Galicia, siendo el momento de mayor intensidad poco después de las 06:00 horas.
Este fenómeno será visible desde toda España y el Instituto Geográfico Nacional (IGN) confirma que no será necesario utilizar ningún instrumento especial para observarlo.
¿A qué hora será?
El fenómeno comenzará de madrugada y la fase parcial arrancará alrededor de las 04:33 horas. El máximo se alcanzará a las 06:12 horas, momento en el que aproximadamente el 93% del disco lunar estará dentro de la sombra de la Tierra. La Luna adquirirá tonalidades oscuras, rojizas o cobrizas, aunque al tratarse de un eclipse parcial no llegará a producirse una ‘Luna de sangre‘ completa. La fase parcial finalizará sobre las 07:51 horas y alrededor de las 08.00 horas la Luna se ocultará por el horizonte, dependiendo del punto de Galicia. Tanto en A Coruña como en Vigo los horarios coincidirán con estos.
¿Dónde se verá mejor el eclipse lunar?
Galicia está de suerte, pues será una de las mejores zonas de España para contemplar el eclipse. Mientras que buena parte del centro y este de la Península, la Luna se ocultará antes de que termine la fase parcial, en el oeste peninsular se podrá ver la fase parcial antes de la puesta lunar.
Los expertos recomiendan un lugar con el horizonte despejado hacia el oeste o suroeste, lejos de la contaminación lumínica y elevado.
La nubes ponen en peligro la visibilidad
El cambio de clima, las precipitaciones y las nubes serán el gran enemigo de los gallegos este viernes. Aunque el eclipse sea visible astronómicamente desde Galicia, la presencia de nubes podrá impedir la observación desde determinadas zonas. Para ello será fundamental consultar la previsión meteorológica durante las horas previas y elegir el lugar más despejado para verlo.
Además, como el máximo tendrá lugar muy cerca del amanecer y con la Luna ya relativamente baja, cualquier obstáculo en el horizonte podría arruinar la observación.