El informe sobre infancia, adolescencia y bienestar digital surge de un proyecto de gran alcance impulsado por UNICEF España, el Consejo General de Ingeniería en Informática, la Universidade de Santiago de Compostela y Red.es con el objetivo deanalizar el impacto real de la tecnología en la infancia y la adolescencia. El estudio aborda el impacto de este entorno digital en aspectos clave como la salud emocional, las relaciones sociales y la construcción de la identidad.
La investigación pone el foco en la adolescencia como una etapa especialmente sensible, marcada por cambios personales y sociales en los que la dimensión digital adquiere un papel central, planteando la necesidad de observar esa realidad desde una perspectiva integral. En la protección y acompañamiento de los menores es necesaria la implicación de familias, centros educativos, instituciones y la propia industria tecnológica.

Datos clave
Los datos reflejan una presencia casi total de la tecnología en la vida de niños y adolescentes: El 84,2% tiene móvil propio y la media de acceso se sitúa en los 10,8 años; el 80% de los niños gallegos de Primaria tienen redes sociales los cuales un 31,9% tienen el perfil público; casi el 20% pasa más de 5 horas en redes sociales durante el fin de semana.
Además, el estudio refleja una exposición cada vez mayor y más temprana a contenido sexual y explícito a través de la red. Hablamos de que la edad media de acceso a pornografía es 11,5 anos, sin olvidar otro alarmante dato: el 75,1% conoce la plataforma OnlyFans y el 2,1% reconoce que ha tenido una cuenta.
Consecuencias y situaciones de riesgo
El informe también alerta sobre las consecuencias asociadas a este uso intensivo de la tecnología, especialmente en el plano emocional y social: El 14,2% presenta malestar emocional; un 25% podría estar sufriendo acoso escolar; un 31,3% reconoce haber sufrido control por parte de su pareja; 5,7% ha recibido propuestas sexuales online de adultos y un 11,1% ha apostado dinero alguna vez, pese a estar prohibido.

En comparación con 2021, se observa una ligera mejora en algunos indicadores, lo que podría interpretarse como un aumento de la concienciación social sobre los riesgos digitales y una mayor instancia por parte de los padres al cuidado a través de la red. Sin embargo, el informe concluye que este avance no es suficiente y que es necesario intensificar las acciones en educación digital, convivencia y apoyo emocional.
