El Concello de Marín ha confirmado la identificación de los cuerpos de los cuatro miembros de una familia residente en la localidad pontevedresa que desapareció durante los terremotos registrados en Venezuela el pasado mes de junio. Los fallecidos son Lía, Ulises, Adela y Yhosvany, una familia muy vinculada a la vida social y deportiva del municipio.
La confirmación llegó este viernes, algo más de un mes después de los dos seísmos que sacudieron la zona de La Guaira, donde la familia se encontraba de viaje tras finalizar el curso escolar. Los cuatro habían desplazado a Venezuela el 20 de junio para visitar a familiares y se encontraban en la zona de la playa de Los Cocos, en la localidad de Caraballeda, cuando ocurrió la tragedia.
El consistorio marinense expresó su pesar por la noticia y señaló que se trata de «uno de esos momentos especialmente duros como pueblo». En un comunicado, trasladó sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas, así como a la comunidad educativa del Colegio La Inmaculada de Marín, donde estaban escolarizados los menores.
Una familia muy querida en Marín por su vínculo con el hockey
La familia era ampliamente conocida en Marín por su relación con el deporte local. El padre, Yhosvany, ejercía como entrenador del Marinenses Hockey Club, un equipo de base vinculado al Colegio La Inmaculada. Sus hijos, Lía y Ulises, también formaban parte del club como jugadores.
Desde la entidad deportiva destacaron la importancia de esta familia en la creación e impulso del proyecto de hockey en la localidad, una actividad que había permitido estrechar lazos entre numerosos jóvenes del municipio.
La madre, Adela, era natural de Venezuela, mientras que Yhosvany tenía origen cubano. Ambos residían desde hacía años en Marín junto a sus dos hijos, integrándose plenamente en la comunidad marinense.
La desaparición de los cuatro miembros de la familia había sido difundida a través de los canales oficiales de búsqueda tras los terremotos. Finalmente, las autoridades venezolanas han podido confirmar la localización e identificación de sus restos, cerrando una espera marcada por la incertidumbre para sus familiares y para todo el municipio.