La Consellería de Sanidade mantiene abierta una investigación para esclarecer el origen de un brote de hepatitis A detectado en Narón, donde ya se han confirmado ocho casos de la enfermedad durante el mes de junio. La mayoría de los afectados, siete en total, tuvieron que ser hospitalizados debido a la evolución de la infección.
Los primeros contagios se registraron a comienzos de junio, mientras que el caso más reciente fue notificado el día 26. Seis de los pacientes ingresaron en el Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol y otro fue atendido en Alemania. En estos momentos permanecen hospitalizadas tres personas, aunque una de ellas está pendiente de recibir el alta médica.
La investigación sigue abierta
Los servicios de Epidemiología trabajan para determinar el foco del brote y reconstruir la cadena de transmisión. Por el momento, los investigadores han detectado un posible nexo entre seis de los ocho casos, aunque todavía no existe una conclusión definitiva debido a que las personas afectadas estuvieron expuestas en distintos lugares.
Con el objetivo de confirmar si todos los contagios corresponden al mismo brote, Sanidade ha remitido muestras al Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, donde se analizará el serotipo del virus responsable de las infecciones. Los resultados de estas pruebas aún están pendientes.
Como medida preventiva, la Xunta ha recomendado la vacunación de una veintena de contactos estrechos de los pacientes para reducir el riesgo de nuevos contagios, una estrategia especialmente importante debido al largo período de incubación del virus.
Qué es la hepatitis A y cómo se transmite
La hepatitis A es una enfermedad vírica que afecta al hígado y cuya gravedad puede variar desde casos sin síntomas hasta cuadros clínicos con ictericia, malestar general, náuseas, pérdida de apetito y alteraciones hepáticas. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera completamente, en un pequeño porcentaje de casos puede derivar en complicaciones graves.
El virus suele incubarse entre 15 y 50 días antes de que aparezcan los primeros síntomas y se transmite principalmente por vía fecal-oral. Entre las fuentes de contagio más habituales se encuentran el consumo de agua o alimentos contaminados, especialmente productos manipulados por personas infectadas, mariscos procedentes de aguas contaminadas o vegetales consumidos en crudo. También puede transmitirse mediante contacto estrecho entre personas.
Las autoridades sanitarias recuerdan que la vacunación constituye la medida más eficaz para prevenir la enfermedad, especialmente entre los contactos de casos confirmados y los grupos de población con mayor riesgo de exposición.
