La Guardia Civil intervino 156 kilogramos de erizo de mar capturados de forma ilegal frente a la costa de San Cibrao, en el municipio lucense de Cervo, durante un operativo realizado en coordinación con el servicio de Gardacostas de Galicia. El marisco fue devuelto al mar al encontrarse aún vivo.
La actuación se inició en la mañana del martes, cuando una patrulla de Seprona tuvo conocimiento de que varios buceadores estaban realizando inmersiones desde un pesquero en aguas del Cantábrico. Tras desplazarse a la zona y con el apoyo de los inspectores de Gardacostas, los agentes comprobaron que la embarcación —con base habitual en el puerto de Burela— estaba faenando cerca de la costa en un área no autorizada para la captura de este recurso marisquero.
Los inspectores comunicaron al patrón que debía cesar la actividad y dirigirse a puerto para una inspección una vez que los buceadores salieran a la superficie. Sin embargo, el responsable del pesquero continuó con las capturas pese a los requerimientos tanto de los inspectores de pesca como de la Guardia Civil.
La actividad extractiva se detuvo posteriormente por motivos ajenos a las indicaciones de las autoridades. La embarcación puso entonces rumbo al puerto de Burela, donde los agentes intervinieron los 156 kilos de erizo. Durante esta inspección también se comprobó que el pesquero carecía de la autorización necesaria para la alternancia de artes.
