Los padres del alumnado del CEIP Virxe do Portal llevan dos años reclamando el mal estado del centro escolar… y no es para menos. El deterioro de las instalaciones es más que evidente y así lo prueban las imágenes que la propia ANPA comparte en redes sociales.
Un nuevo episodio de protesta que se suma a las decenas de intentos de conseguir una intervención en profundidad en las instalaciones, que consideran necesaria para que los alumnos puedan acudir a clase seguros y en las mejores condiciones. Tanto es asi que, tras las vacaciones de Semana Santa, las familias decidieron no enviar a sus hijos a clase durante varios días como medida de presión ante la falta de soluciones.
Problemas estructurales de gravedad
El edificio, construido en la década de 1970, arrastra problemas estructurales que afectan directamente al funcionamiento diario. Entre las deficiencias más señaladas se encuentran filtraciones de agua en paredes y techos, ventanas en mal estado que permiten la entrada de humedad y frío, así como incidencias en distintas dependencias, incluida la cocina. Estas condiciones obligan a adaptar continuamente la actividad escolar.


Dos años en busca de soluciones
La movilización de las familias no es un hecho aislado, sino la culminación de un proceso de reclamaciones prolongado en el tiempo. Desde hace al menos dos años se han sucedido contactos con la administración autonómica sin que se haya concretado una actuación integral. Las demandas se centran en la necesidad de una reforma completa del edificio, más allá de intervenciones puntuales que, según denuncian, no resolverían el origen de los problemas.


A esta situación se suma la sensación de desgaste entre la comunidad educativa, que asegura haber trasladado reiteradamente informes y quejas sobre el estado del centro sin obtener respuestas efectivas. Las familias sostienen que el deterioro no solo no se ha corregido, sino que en algunos puntos se ha ido agravando con el paso del tiempo, especialmente en épocas de lluvia y bajas temperaturas.
Una protesta que ha llegado al Parlamento
La situación también ha llegado al Parlamento gallego, donde se han solicitado explicaciones sobre el estado del colegio y la ausencia de actuaciones. Desde el ámbito político se advierte de que el deterioro del inmueble compromete las condiciones en las que se desarrolla la actividad educativa y se insiste en la urgencia de acometer mejoras estructurales.
El caso cobra especial relevancia en un municipio como Sobrado dos Monxes, donde la evolución demográfica refuerza la necesidad de contar con infraestructuras educativas adecuadas. La comunidad educativa insiste en que garantizar un entorno seguro y digno es imprescindible tanto para el alumnado como para el profesorado, y reclama una respuesta inmediata que permita poner fin a una situación que, aseguran, se prolonga desde hace décadas.


