El desembarco industrial de los grandes fabricantes chinos de automoción en Europa tiene a España como epicentro, y dentro del país, Galicia se ha colocado en una posición especialmente destacada en la pugna por atraer una de las inversiones más importantes de los últimos años. En ese contexto, el grupo SAIC Motor —propietario de la marca MG— está cada vez más cerca de anunciar la ubicación de su primera fábrica europea, con la comunidad gallega como principal favorita.
España gana peso en los planes de expansión de SAIC
La decisión llega tras más de dos años de análisis de posibles emplazamientos en territorio español. SAIC ha intensificado su estrategia de expansión en Europa con la vista puesta en la producción de vehículos eléctricos, un movimiento que se enmarca en la ofensiva de varias compañías chinas por consolidarse en el mercado europeo desde dentro del continente.
En paralelo, el proceso se ha acelerado también en el plano político. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha mantenido reuniones en China con directivos de SAIC y del grupo Geely, en una agenda centrada en reforzar la llegada de inversiones industriales a España. Estos encuentros, celebrados en Shanghái y otros puntos del país asiático, buscan asegurar proyectos vinculados a la automoción eléctrica en distintas regiones españolas, entre ellas Galicia y la Comunidad Valenciana.

En el caso de SAIC, el proyecto que se está perfilando en España no se limitaría a un simple centro de ensamblaje, sino a una planta completa con producción de vehículos eléctricos y desarrollo de proveedores asociados. Es ahí donde Galicia gana peso, gracias a su industria auxiliar ya consolidada, su experiencia en el sector de la automoción y su conexión logística con mercados clave del norte de Europa a través de sus puertos.
Galicia, a un paso de ser la favorita
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha jugado un papel activo en las negociaciones tras su reciente viaje oficial a China, donde se reunió con la cúpula de SAIC en Pekín y visitó instalaciones del grupo. Desde el Gobierno gallego se transmite optimismo, aunque con cautela, mientras se espera el anuncio definitivo de la compañía. La Xunta ha presentado varias ubicaciones posibles dentro de la comunidad, entre las que ha sonado con fuerza el entorno de Ferrol, aunque la decisión final dependerá de criterios estrictamente industriales de la empresa.

En este tablero también entra otro gigante chino, Geely, que estudia su entrada en el mercado europeo a través de España mediante alianzas con fabricantes ya presentes en el país, reforzando así la tendencia de deslocalización productiva hacia el sur de Europa. Todo ello se produce en un contexto en el que España se ha consolidado como una de las principales puertas de entrada de vehículos chinos en la Unión Europea, con marcas como MG, BYD, Omoda o Jaecoo ganando cuota de mercado de forma acelerada.
Si finalmente se confirma la elección de Galicia por parte de SAIC, la comunidad no solo acogería una de las primeras grandes plantas chinas de automoción en Europa, sino que reforzaría su papel como polo industrial estratégico en la transición hacia el vehículo eléctrico, con un impacto potencial en empleo, inversión y transformación del tejido productivo regional.


