El Concello da Coruña ha dado un nuevo paso para renovar el servicio de autobús urbano con la aprobación inicial de la estructura de costes del futuro contrato. El documento, que recibió el visto bueno de la Junta de Gobierno Local este miércoles, constituye uno de los últimos trámites previos a la licitación, que el Gobierno municipal pretende sacar a concurso antes de que termine este año.
La nueva concesión busca transformar el modelo actual de transporte público, con una flota de autobuses íntegramente eléctrica y un sistema de tarifas que permita mantener unos precios asequibles para los viajeros. El contrato sustituirá al que gestiona actualmente la Compañía de Tranvías, cuya vigencia terminó en 2024 y que tuvo que ser prorrogado mientras se prepara el nuevo procedimiento.
Aunque el Ejecutivo local confía en publicar el concurso antes del 31 de diciembre, todavía no ha concretado los plazos para completar la adjudicación. La previsión que manejaba el Concello el pasado año situaba el inicio de la nueva prestación en mayo de 2027, con una duración de quince años.
Una flota completamente eléctrica y nuevas cocheras
Uno de los principales cambios del futuro servicio será la electrificación de todos los autobuses. Esta apuesta tendrá también un reflejo importante en la estructura económica de la concesión, ya que permitirá reducir considerablemente el gasto energético respecto al modelo actual y a otras operadoras del sector.
El estudio municipal calcula que la electricidad y los combustibles representarán un 3,60% de los costes totales, frente al 12,19% que supone de media este apartado en las empresas consultadas. La diferencia responde a que buena parte de las compañías analizadas todavía mantienen vehículos con motores tradicionales.
La renovación también exigirá importantes inversiones iniciales, tanto para adquirir los nuevos vehículos como para habilitar las instalaciones necesarias. En este sentido, el Concello prevé construir las futuras cocheras en los terrenos del antiguo acuartelamiento de vehículos de A Grela, después del acuerdo alcanzado con el Ministerio de Defensa para su reparcelación.
El personal concentrará más de la mitad de los costes
La propuesta económica establece que los gastos de personal supondrán el 51,63% del presupuesto total del servicio. Las amortizaciones y la financiación de las inversiones representarán otro 30,88%, mientras que el 17,49% restante corresponderá a los gastos de explotación.
Esta distribución se ha elaborado después de consultar a catorce empresas y operadoras de transporte urbano de diferentes ciudades españolas, de las que cinco remitieron información sobre sus estructuras de costes. Entre las entidades consultadas figuran la propia Compañía de Tranvías de A Coruña, Vitrasa, de Vigo, y empresas de Santiago, Gijón, Valladolid, Alicante o Palma de Mallorca, entre otras.
El Concello considera que el peso de las amortizaciones y la financiación será especialmente elevado debido al desembolso que requerirá poner en marcha el nuevo modelo, especialmente por la adquisición de una flota completamente eléctrica y la construcción de las nuevas cocheras.
Una nueva fórmula para revisar los precios
Otro de los aspectos relevantes del futuro contrato será el mecanismo para actualizar los costes del servicio durante su vigencia. El Concello pretende establecer una fórmula más precisa, que permita ajustar los precios a la evolución de determinados gastos sin que cualquier incremento de los costes empresariales pueda trasladarse automáticamente a las tarifas.
La nueva metodología tendrá en cuenta principalmente la evolución de los salarios, vinculada a las variaciones de los convenios estatales del transporte terrestre y con el límite del incremento salarial del sector público. También contemplará otros factores, como la electricidad, las reparaciones, el mantenimiento y los neumáticos.
El sistema busca evitar los problemas que han enfrentado en los últimos años al Gobierno local y a la Compañía de Tranvías por las revisiones de precios. De hecho, las discrepancias sobre la fórmula aplicada en la concesión actual llegaron a los tribunales.
La revisión económica también responde a las conclusiones de un informe elaborado por especialistas de la Universidade da Coruña (UDC), que detectó posibles sobreestimaciones en algunos cálculos utilizados durante años para actualizar los precios del servicio. Según la interpretación municipal, estas desviaciones habrían permitido incrementos superiores a los que correspondían, con repercusiones tanto en los billetes como en las cantidades que aporta el Concello para subvencionar los viajes.
Un servicio que sigue batiendo récords de usuarios
La renovación del contrato llega en un momento de elevada utilización del transporte público en la ciudad. El autobús urbano alcanzó en 2025 su máximo histórico, con 28,55 millones de viajes, y las cifras de este año apuntan a que podría superar de nuevo ese registro.
Los datos correspondientes a la primera mitad de 2026 reflejaban un crecimiento del 3,22% en el número de viajeros respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
La aprobación de la estructura de costes permite avanzar hacia la redacción definitiva de los pliegos y la posterior convocatoria del concurso. El objetivo municipal es configurar una concesión de larga duración que combine la renovación de los vehículos, la sostenibilidad del transporte público y el mantenimiento de precios accesibles para los usuarios.