El Concello de Valdoviño ha puesto en marcha este miércoles el servicio de socorrismo y salvamento en las playas de A Frouxeira, Pantín, O Río, Vilarrube y O Baleo, un dispositivo que contará este verano con un total de 31 profesionales, entre socorristas y personal de coordinación.
El operativo estará activo todos los días de la temporada, en horario de 12:00 a 20:00 horas, con el objetivo de reforzar la seguridad de los bañistas en los arenales con mayor afluencia del municipio.
La distribución de efectivos se ha establecido en función de factores como el número habitual de visitantes, la peligrosidad de cada playa y la extensión de los arenales. Así, A Frouxeira contará con siete socorristas, Pantín con cinco, O Río y Vilarrube con tres cada una, y O Baleo con dos.
Más de 100.000 euros de inversión
El Concello de Valdoviño realizará este año un importante esfuerzo económico para garantizar la prestación del servicio, con una partida superior a los 100.000 euros destinada a las contrataciones.
El alcalde, Alberto González, mostró su satisfacción por haber podido completar finalmente la plantilla necesaria después de varios años con dificultades para cubrir las plazas. Según explicó, la situación ha mejorado tras el cambio normativo impulsado por la Xunta de Galicia a petición de la Fegamp, que modificó los requisitos anteriores para el acceso a la profesión.
Fin a los problemas de contratación
Durante los últimos ejercicios, el Ayuntamiento había encontrado dificultades para disponer del número suficiente de socorristas debido a unas condiciones de formación que, según el gobierno local, resultaban poco adaptadas a un empleo temporal desempeñado habitualmente por jóvenes como complemento a sus estudios.
A estas dificultades se sumó la suspensión de los cursos de reciclaje para personas que ya contaban con titulaciones previas y que permitían acceder al registro de socorristas, lo que redujo todavía más la disponibilidad de personal.
Esta situación llegó a obligar al Concello de Valdoviño a limitar en algunos años la cobertura del servicio a un número reducido de playas. Con la modificación de la normativa, el municipio recupera la normalidad y vuelve a disponer de los efectivos necesarios para atender sus principales arenales durante la temporada de baño.
