Adiós a los conciertos desde la playa en El Náutico de San Vicente: colocan una valla para evitar la masificación

El emblemático local de O Grove ha tomado esta medida "ante la afluencia excesiva" de público, que "molesta" a vecinos y usuarios: "Ya hay bastantes visitantes en San Vicente"
El Náutico de San Vicente valla playa conciertos

El Náutico de San Vicente, en O Grove, ha decidido poner fin temporalmente a una de las estampas habituales de los veranos en A Barrosa: el público reunido en la playa para seguir desde el arenal los conciertos celebrados en el conocido local.

El establecimiento ha instalado una valla con una lona opaca de color negro que bloquea la visión del escenario desde la playa. La medida estará vigente durante lo que queda de agosto y responde, según ha explicado el propio Náutico, a la elevada afluencia de personas que se concentra en el exterior durante algunas actuaciones.

«No se van a ver los conciertos desde la playa en lo que queda de mes para evitar una afluencia excesiva que molesta a vecinos y usuarios, pues en agosto ya hay bastantes visitantes a San Vicente», ha señalado el establecimiento en sus redes sociales. Además, ha advertido de que permanecer en el arenal tampoco permitirá disfrutar adecuadamente de la música: «Tampoco habrá una escucha que valga la pena«.

La decisión pretende evitar las aglomeraciones que se producen alrededor del recinto, especialmente durante las actuaciones de artistas con mayor tirón. La presencia de espectadores en la playa puede provocar también problemas de circulación y aparcamiento en los accesos a San Vicente do Mar.

Entradas agotadas y recomendación de llegar con antelación

El Náutico ha aprovechado el mismo comunicado para pedir a quienes sí dispongan de entrada que acudan con suficiente antelación, tanto para facilitar el estacionamiento como para evitar llegar tarde a las actuaciones.

El local también ha recordado que, cuando un concierto aparece agotado en su página web, no se pondrán a la venta más entradas en taquilla. De esta forma, pretende evitar que personas sin localidad se desplacen hasta la zona con la esperanza de conseguir una entrada a última hora.

El mensaje concluye con una particular petición a los asistentes: «Os rogamos que vengáis hablados de casa!«, en referencia a la necesidad de mantener el silencio y permitir que los conciertos puedan disfrutarse en las mejores condiciones.

Una medida que ya se adoptó en 2020

No es la primera vez que El Náutico recurre a una barrera para impedir que los conciertos puedan contemplarse desde la playa. Una situación similar se produjo en 2020, después de que una actuación de Iván Ferreiro provocase una importante concentración de personas en A Barrosa.

La aglomeración llegó a tal punto que la Guardia Civil tuvo que intervenir para dispersar al público y hacer cumplir las restricciones de seguridad vigentes durante la pandemia. A raíz de aquel episodio, el propietario del establecimiento, Miguel de la Cierva, optó también por limitar la información previa sobre determinados conciertos para tratar de contener las concentraciones en los alrededores.

Precisamente, Iván Ferreiro regresó este lunes al Náutico para ofrecer un concierto con motivo de sus 20 años de trayectoria en solitario. La actuación no había sido anunciada públicamente, aunque los rumores sobre su celebración ya circulaban por la zona.

Con la nueva medida, durante el resto de agosto desaparecerá una imagen que se había convertido en habitual en los últimos veranos: la de numerosos bañistas y seguidores congregados en la playa de A Barrosa para escuchar y ver desde fuera los conciertos del recinto. Las actuaciones, con aforos limitados, quedarán así reservadas a quienes hayan adquirido su correspondiente entrada.

Críticas y apoyos a la medida en las redes sociales

La decisión de El Náutico no ha dejado indiferente a sus seguidores y ha generado opiniones enfrentadas en las redes sociales. Algunos usuarios han lamentado la instalación de la lona al considerar que modifica la esencia del establecimiento y elimina parte de su atractivo junto al mar.

«Triste entrar y sentirme encerrado. Sin las vistas al mar«, comentaba una persona, mientras otra señalaba que «tapar la valla me parece fatal porque uno de los grandes encantos de este chiringuito es tomarse algo con los colegas viendo la playa y el mar».

También hubo quien cuestionó directamente la instalación de la lona: «Personalmente non comulgo co tema da lona, creo que o lugar perde todo o encanto de estar na praia… pero ala vós«.

En el lado contrario, otros usuarios han respaldado la decisión del establecimiento y han defendido la necesidad de establecer límites ante las aglomeraciones. «Me parece muy bien que se pongan normas y límites. Si parte de la gente no respeta, no queda otra. Y si no, no vayáis…«, apuntaba uno de los comentarios.

Entre las reacciones también ha habido respaldo a la petición del Náutico para que los asistentes mantengan una actitud respetuosa durante las actuaciones. «Lo de venir hablados de casa es very bien ehh! No entiendo a los loros mientras los demás tratamos de vivir el concierto con todos los sentidos. Sea donde sea«, señalaba otra persona.

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