Alquilar una vivienda vacacional en la costa gallega durante este mes de agosto tiene un coste medio de 1.169 euros semanales, según el informe elaborado por Grupo Tecnitasa sobre los precios del alquiler vacacional en las principales zonas costeras de España. La cifra se sitúa 184 euros por debajo de la media nacional, que alcanza los 1.353 euros por semana.
Los precios, eso sí, presentan importantes diferencias dependiendo del destino. Mientras que algunas localidades gallegas mantienen tarifas más contenidas, las zonas con mayor demanda turística y una oferta más limitada elevan considerablemente el coste del alojamiento.
Illa A Toxa, la zona más cara de Galicia
Illa A Toxa, en Pontevedra, se sitúa este verano como el punto más caro de la costa gallega. Allí, el alquiler de un apartamento de 80 metros cuadrados alcanza los 2.950 euros semanales, situándose muy por encima de la media de la comunidad, que se queda en 1.169 euros por semana.
En la provincia de Pontevedra también destaca Sanxenxo, otro de los destinos con los precios más elevados. En este caso, un piso de 110 metros cuadrados en primera línea de playa llega a los 2.500 euros semanales, reflejando el mayor coste de los alojamientos situados en zonas de alta demanda y próximas al litoral.
En A Coruña, los precios también alcanzan cifras destacadas. Tanto la playa de Riazor como Santa Cruz-Bastiagueiro, en Oleiros, registran alquileres de hasta 1.500 euros semanales. Estas tarifas se sitúan por encima de la media gallega, aunque dentro de un escenario de subidas moderadas en la provincia.
Burela, entre las opciones más económicas
En el extremo contrario, Burela, en Lugo, presenta el precio más bajo de los recogidos en el informe para Galicia. Un apartamento de 75 metros cuadrados alcanza los 700 euros semanales, lo que supone una diferencia considerable respecto a los destinos gallegos con los alquileres más elevados.
La costa lucense también ofrece otras opciones con precios más contenidos que los de las zonas más exclusivas de la comunidad, aunque con diferencias importantes según la localidad y la ubicación del inmueble. Es el caso de Ribadeo, donde el alquiler semanal alcanza los 1.250 euros, o de Foz, donde un alojamiento situado en la playa de A Rapadoira llega a los 1.200 euros semanales.
Galicia registra subidas moderadas
El informe apunta además a una evolución moderada de los precios en las tres provincias costeras gallegas. Tanto A Coruña como Lugo y Pontevedra registran incrementos de entre el 2 % y el 5 %, un crecimiento que se sitúa por debajo del experimentado en otras zonas de la costa española. De esta forma, Galicia se mantiene en uno de los tramos de menor subida recogidos en el estudio.
Los datos también muestran un cambio respecto al año pasado, especialmente en A Coruña y Lugo. Ambas provincias se encontraban en 2025 en el tramo de incrementos de entre el 6 % y el 12 %, mientras que en 2026 pasan al intervalo del 2 % al 5 %.
Esta moderación contrasta con la evolución de otras zonas del litoral español, donde los precios han aumentado con mayor intensidad. Las mayores subidas se concentran este año en provincias como Granada, Castellón, Cádiz, Alicante, Valencia, Murcia y Tarragona, todas ellas con incrementos superiores al 8 %.
El alquiler vacacional sube un 6,5 % en España
A nivel nacional, alquilar una vivienda en la costa durante este agosto cuesta 1.353 euros semanales de media, un 6,5 % más que en 2025. El informe refleja, no obstante, una cierta moderación del crecimiento respecto al ejercicio anterior.
Las mayores subidas se concentran este año en provincias como Granada, Castellón, Cádiz, Alicante, Valencia, Murcia y Tarragona, todas ellas con incrementos superiores al 8 %.
En cuanto a los extremos nacionales, Puerto Banús, en Marbella, vuelve a ser la zona más cara del estudio, con un alquiler de 3.800 euros semanales para un piso de 110 metros cuadrados. En el lado opuesto se encuentra Playa Murallón, en Tapia de Casariego (Asturias), con 560 euros semanales para un apartamento de 55 metros cuadrados.