La concesionaria de la AP-9, Audasa, cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto de 45,93 millones de euros, lo que representa un incremento del 3,05% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, según la información financiera comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Entre enero y junio, la empresa alcanzó una facturación de 108 millones de euros, un 0,86% superior a la registrada un año antes. De esa cifra, 106 millones procedieron de los peajes, mientras que el resto correspondió a los ingresos obtenidos por las áreas de servicio de la autopista.
El balance semestral refleja además un aumento de la actividad en la principal vía de comunicación de Galicia. Durante los seis primeros meses del año se contabilizaron 61 millones de viajes, mientras que la intensidad media diaria alcanzó los 26.833 vehículos, un 3,15% más que en el mismo periodo de 2025.
En cuanto a los métodos de pago, el telepeaje continúa consolidándose como la opción mayoritaria, utilizada por el 81% de los conductores. El pago en efectivo, por el contrario, apenas representó el 4,2% de las operaciones.
Más inversiones en seguridad y movilidad sostenible
Audasa destaca también las actuaciones desarrolladas durante el semestre para mejorar la seguridad vial. Entre ellas figura la instalación de barreras inteligentes destinadas a impedir la entrada de fauna, especialmente jabalíes, en varios enlaces de la autopista, entre ellos A Barcala, Guísamo, Santa Marta y los accesos de Cuatro Caminos.
Según la concesionaria, desde la puesta en funcionamiento de estos sistemas no se han detectado nuevas intrusiones en esos puntos y los primeros resultados muestran una reducción del 60% en los accidentes con víctimas provocados por la irrupción de jabalíes respecto al mismo periodo del año anterior. Estas actuaciones se complementan con el refuerzo de vallados y la vigilancia mediante cámaras en las zonas consideradas de mayor riesgo.
La compañía también avanzó en su apuesta por la movilidad eléctrica con la entrada en funcionamiento de los 16 primeros cargadores ultrarrápidos de la futura red de electrolineras de la AP-9. El proyecto contempla un total de 74 puntos de recarga distribuidos en las siete áreas de servicio, con una inversión de 7,6 millones de euros.
Desde que comenzaron a operar el pasado 31 de marzo, estos cargadores realizaron unas 1.200 recargas, suministrando alrededor de 39.000 kilovatios hora, una cantidad que, según Audasa, ha permitido evitar la emisión de aproximadamente nueve toneladas de dióxido de carbono.
Más formación y atención al cliente
La empresa asegura además que durante el primer semestre reforzó la formación de su plantilla, incrementando un 25% las acciones formativas con el objetivo de mejorar la eficiencia de los procesos y la calidad del servicio.
En paralelo, los distintos canales de atención gestionaron 165.400 interacciones con usuarios, acumulando más de 110.000 minutos de conversación y un tiempo medio de resolución de incidencias de 2,69 minutos, datos que la concesionaria considera reflejo de una atención más ágil y cercana a los conductores.
