El calor extremo continúa ganando protagonismo en Galicia. El Ministerio de Sanidad ha actualizado para 2026 los denominados umbrales de temperatura de riesgo, es decir, las cifras a partir de las cuales las altas temperaturas comienzan a tener un impacto significativo sobre la salud de la población.
La revisión anual refleja una realidad cada vez más evidente: los episodios de calor son más frecuentes, llegan antes y se prolongan durante más tiempo. Como consecuencia, buena parte del mapa gallego presenta este año temperaturas de riesgo superiores a las registradas en anteriores actualizaciones.
Un verano más largo y temperaturas cada vez más altas
Los expertos llevan años advirtiendo de los efectos del cambio climático sobre Galicia. Actualmente, el verano meteorológico se prolonga unas seis semanas más que décadas atrás y las temperaturas de riesgo han aumentado de media alrededor de medio grado en la comunidad.
Esta evolución obliga a revisar periódicamente los límites que activan las alertas sanitarias, ya que el impacto del calor sobre la salud se ha convertido en una preocupación creciente para las administraciones.
Aumentan las consecuencias para la salud
La actualización llega en un contexto especialmente preocupante. Solo durante el pasado mes de mayo se registraron 18 fallecimientos asociados a las altas temperaturas en Galicia, la cifra más elevada para este mes desde que existen registros.
Además, desde el 1 de enero de 2015 se han contabilizado 5.383 muertes relacionadas con el calor en la comunidad autónoma. A estos datos se suman un incremento de las hospitalizaciones y de los accidentes laborales durante los episodios de temperaturas extremas.
Los estudios utilizados por Sanidad señalan que el riesgo de mortalidad puede aumentar entre un 9,1% y un 10,7% por cada grado que la temperatura supera los umbrales establecidos. Entre los colectivos más vulnerables destacan las personas mayores, especialmente las mujeres de territorios como Galicia, Asturias y el País Vasco.
Los mayores aumentos se registran en A Coruña y Ourense
La revisión de 2026 deja cambios especialmente llamativos en algunas comarcas gallegas. Uno de los casos más destacados es el oeste de la provincia de A Coruña, donde la temperatura de riesgo pasa de 26 a 32,2 grados, un incremento superior a seis grados.
También experimentan importantes subidas el suroeste coruñés, A Mariña lucense, el sur de Ourense, Valdeorras o la zona del Miño en Pontevedra.
Por el contrario, algunas áreas del interior muestran ligeros descensos respecto a la actualización anterior, como la montaña de Lugo, el sur lucense, la montaña ourensana o el interior de Pontevedra.
Así queda el mapa de temperaturas de riesgo en Galicia
Provincia de A Coruña
- Noroeste: 27,8 ºC (antes 26,6 ºC)
- Oeste: 32,2 ºC (antes 26 ºC)
- Interior: 31,3 ºC (antes 29,9 ºC)
- Suroeste: 33,7 ºC (antes 29,9 ºC)
Provincia de Lugo
- A Mariña: 28,3 ºC (antes 25,5 ºC)
- Centro: 33,6 ºC (antes 32,6 ºC)
- Montaña: 30,1 ºC (antes 30,9 ºC)
- Sur: 36,8 ºC (antes 37,1 ºC)
Provincia de Ourense
- Noroeste: 37,3 ºC (antes 36,5 ºC)
- Miño: 38,3 ºC (antes 37,5 ºC)
- Sur: 38,6 ºC (antes 33,5 ºC)
- Montaña: 31,4 ºC (antes 33,5 ºC)
- Valdeorras: 39,2 ºC (antes 35,2 ºC)
Provincia de Pontevedra
- Rías Baixas: 33 ºC (antes 29,5 ºC)
- Interior: 31 ºC (antes 33,3 ºC)
- Miño: 38,3 ºC (antes 31,1 ºC)
Un mapa que refleja la nueva realidad climática gallega
La actualización de las temperaturas de riesgo confirma una tendencia que ya se percibe en el día a día: el calor extremo ya no es un fenómeno excepcional en Galicia. Las cifras de 2026 muestran cómo amplias zonas de la comunidad necesitan alcanzar temperaturas cada vez más elevadas para activar los umbrales de riesgo sanitario, un reflejo directo de la adaptación de la población a un clima cada vez más cálido.
Sin embargo, las autoridades sanitarias recuerdan que el aumento de estos límites no implica una reducción del peligro. Al contrario, los episodios de calor intenso continúan representando una amenaza creciente para la salud pública, especialmente entre las personas mayores y los colectivos más vulnerables.
