Iberdrola afronta la fase final de las obras de modernización del parque eólico de Muras, situado entre este municipio de A Terra Chá y Ourol, donde los 74 aerogeneradores instalados a finales de los años noventa serán sustituidos por once máquinas de mayor tamaño y capacidad. La compañía prevé que las nuevas instalaciones comiencen a producir electricidad durante el primer semestre de 2027.
El proyecto cuenta con una inversión de 60 millones de euros y permitirá conservar los 47,3 megavatios de potencia instalada con una reducción considerable del número de molinos. El consejero delegado de Iberdrola, Julio Castro, visitó las instalaciones acompañado por la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, el delegado territorial de la Xunta en Lugo, Alfonso Villares, y otros representantes de la empresa.
Aerogeneradores más potentes y eficientes
Los nuevos equipos serán once aerogeneradores Vestas V117 de 4,3 megavatios de potencia unitaria, con una altura de buje de 84 metros y un rotor de 117 metros de diámetro. Sustituirán a los antiguos molinos, de 660 kilovatios cada uno, y permitirán generar electricidad suficiente para cubrir el consumo equivalente de 40.000 hogares.
Durante la visita, Castro destacó la mejora tecnológica que supone esta actuación y la participación de empresas gallegas en su ejecución. Entre ellas se encuentra Construcciones Vázquez y Reino, responsable de los trabajos de obra civil, además de otras compañías y pequeñas empresas de Ourol y As Pontes.
El responsable de Iberdrola también puso en valor el respaldo económico del programa de Repotenciación Circular del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), así como la colaboración de la Xunta durante la tramitación administrativa.
Sistemas para proteger a las aves
La renovación del parque incorporará medidas destinadas a reducir el impacto de la actividad eólica sobre la fauna. Los nuevos aerogeneradores dispondrán de cámaras con tecnología estereoscópica 3D, capaces de detectar y seguir en tiempo real el desplazamiento de las aves.
Cuando el sistema identifique un posible riesgo de colisión, podrá ordenar la parada de las aspas. Además, cada molino contará con una pala pintada de rojo para aumentar su visibilidad.
Ángeles Vázquez defendió la necesidad de compatibilizar el desarrollo de las energías renovables con la protección del medio ambiente. La conselleira atribuyó la agilización del proyecto a la simplificación de los procedimientos administrativos, que permitió autorizarlo en once meses, frente a los cuatro o cinco años que, según señaló, eran habituales anteriormente. No obstante, subrayó que la autorización se concedió con todas las garantías ambientales.
Galicia prevé reducir el número de molinos
La repotenciación de Muras forma parte de un proceso más amplio de modernización de las instalaciones eólicas gallegas. Según los datos facilitados por la Xunta, hay 24 proyectos de repotenciación en distintas fases de desarrollo, que permitirán reducir el número de aerogeneradores de unos 1.050 a aproximadamente 150.
Vázquez aseguró que la culminación de estas actuaciones evitará la emisión de alrededor de 860.000 toneladas de CO₂, una reducción que la conselleira comparó con las emisiones anuales de más de 700.000 coches.
En este contexto, la titular de Medio Ambiente avanzó que la Xunta modificará la normativa para permitir que los parques sometidos a repotenciación puedan incrementar hasta un 20% su potencia sin tener que iniciar una nueva tramitación administrativa. El límite actual se sitúa en el 10%.
La medida, según explicó, pretende facilitar la adaptación de las instalaciones a los avances tecnológicos y evitar que los proyectos tengan que afrontar nuevos procedimientos cuando ya acumulan años de tramitación. Vázquez también reclamó al Gobierno central que impulse medidas similares para favorecer la modernización del sector eólico.
Recuperación de terrenos y ayudas a los vecinos
La renovación del parque de Muras permitirá reducir también la superficie ocupada por las instalaciones. Iberdrola calcula que, una vez finalizadas las obras y restauradas las plataformas, cimentaciones, zanjas y vías de acceso que dejen de ser necesarias, se liberarán entre 25 y 30 hectáreas.
Los terrenos que ya no se precisen para la actividad energética podrán ser recuperados por sus antiguos propietarios o sus herederos a un precio reducido, de acuerdo con la tasación del suelo rústico, según explicó la compañía.
Además, Iberdrola ha alcanzado acuerdos con los ayuntamientos de Muras y Ourol para realizar aportaciones anuales destinadas a financiar ayudas para el pago de la factura eléctrica de los residentes. La empresa también contribuirá económicamente, en función del valor de la energía generada, a impulsar iniciativas de carácter social en ambos municipios.