El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha acordado la apertura de juicio oral contra el patrón del Villa de Pitanxo y dos responsables de la empresa armadora por el naufragio del pesquero gallego ocurrido en febrero de 2022 en aguas de Terranova (Canadá), en el que murieron 21 de los 24 tripulantes que viajaban a bordo.
La resolución afecta al capitán del buque, Juan Enrique Padín, y a los responsables de Pesquerías Nores Marín, el administrador de la compañía, José Antonio Nores Rodríguez, y el director de Flota, José Antonio Nores Ortega. Los tres serán juzgados por 21 delitos de homicidio por imprudencia grave, además de un delito de lesiones imprudentes en concurso ideal con otro delito contra los derechos de los trabajadores.
El magistrado ha acordado remitir el procedimiento a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que será el órgano encargado de celebrar la vista oral.
Una fianza de 44 millones de euros para afrontar posibles responsabilidades
En el auto de apertura de juicio oral, el instructor establece una fianza de 44 millones de euros para los tres acusados con el objetivo de garantizar las posibles responsabilidades económicas que puedan derivarse de una futura sentencia.
Además, el juez declara como responsable civil subsidiaria a la mercantil Pesquerías Nores Marín SL y como responsable civil directa a la aseguradora British Marine Luxembourg SA. Ambas entidades deberán responder también por la misma cantidad de forma solidaria con los acusados.
El magistrado ha citado al patrón y a los dos directivos de la armadora, así como al representante legal de la compañía, el próximo 28 de julio a las 10.30 horas para hacerles entrega del auto de apertura de juicio oral, una medida adoptada por la trascendencia del procedimiento y con el objetivo de evitar retrasos en la tramitación.
La investigación apunta a presuntas irregularidades antes del naufragio
La causa judicial se inició tras el hundimiento del Villa de Pitanxo el 15 de febrero de 2022 en el Atlántico Norte, cuando el pesquero se encontraba faenando en el caladero de Flemish Cap, frente a las costas de Terranova.
Durante la instrucción se analizaron las circunstancias que rodearon el siniestro, entre ellas las condiciones de navegación del barco, las decisiones adoptadas durante la emergencia y las medidas de seguridad disponibles para la tripulación.
Las acusaciones sostienen que existieron deficiencias relacionadas con la estabilidad del buque, la gestión de la emergencia y los medios de evacuación. La Fiscalía, por su parte, ha solicitado para los tres acusados penas de hasta nueve años de prisión, al considerar que sus actuaciones pudieron contribuir al desenlace de la tragedia.
El testimonio de uno de los supervivientes fue clave en la investigación
La investigación judicial estuvo marcada por las diferentes versiones ofrecidas por los supervivientes. Mientras el patrón y otro tripulante atribuyeron el hundimiento a una parada del motor en medio del temporal, el marinero Samuel Kwesi, uno de los tres supervivientes, relató que el pesquero quedó atrapado por las redes de arrastre y que las maniobras posteriores para intentar solucionar la situación provocaron la pérdida de estabilidad del barco.
El Villa de Pitanxo se hundió en apenas unos minutos y solo tres personas lograron sobrevivir: el propio patrón, su sobrino Eduardo Rial y Samuel Kwesi.
Tras la apertura de juicio oral, las defensas disponen ahora de un plazo de diez días para presentar sus escritos de calificación y proponer las pruebas que consideren necesarias para la celebración de la vista.
