La Guardia Civil llevó a cabo este martes una reconstrucción técnica del accidente de tráfico que costó la vida al joven motorista rosaleiro Brais Otero en julio de 2025. Los trabajos se desarrollaron en la carretera CG-4.2, a la altura de As Eiras, en el mismo punto donde se produjo el siniestro, y obligaron a restringir la circulación durante varias horas.
Un amplio operativo para esclarecer lo sucedido
En el operativo participaron especialistas del Equipo de Investigación y Reconstrucción de Accidentes de Tráfico (DIRAT), desplazados desde Mérida, junto a agentes del Subsector de Tráfico de Pontevedra. La actuación forma parte de las diligencias judiciales que siguen en marcha para determinar con precisión las circunstancias del accidente.
Durante la jornada, los expertos realizaron mediciones, analizaron trayectorias y reprodujeron distintas maniobras con el objetivo de reconstruir la secuencia de los hechos. Para ello fue necesario utilizar un vehículo de características similares al implicado en la colisión.

La colaboración de una empresa del sector automovilístico permitió disponer de un modelo equivalente, una herramienta clave para contrastar datos relacionados con posiciones, tiempos de reacción y recorridos. Toda la información obtenida será incorporada a los informes técnicos que servirán de apoyo a la instrucción judicial.
Un caso que sigue bajo investigación
El accidente tuvo lugar el 15 de julio de 2025 en la vía rápida del Baixo Miño. Brais Otero circulaba en motocicleta cuando se produjo una colisión con un turismo de alta gama. El joven falleció en el lugar del siniestro.
Tras el accidente, el conductor del vehículo lo abandonó en la zona y posteriormente acudió a un centro sanitario. Días más tarde se presentó ante la Guardia Civil. Desde entonces, el procedimiento judicial continúa abierto a la espera de esclarecer todos los detalles del caso.
La reconstrucción del accidente coincide con la proximidad del primer aniversario de la muerte del joven, una pérdida que causó una profunda conmoción en O Rosal y en toda la comarca del Baixo Miño.
Con motivo de esta fecha, familiares, amigos y aficionados al mundo del motor participarán este fin de semana en una concentración de coches y motocicletas organizada en Tomiño. El encuentro busca rendir homenaje a Brais Otero y acompañar a sus seres queridos cuando está a punto de cumplirse un año de su fallecimiento.
La figura del joven sigue muy presente entre vecinos y aficionados al motociclismo. La multitudinaria despedida que recibió tras su muerte reflejó el cariño que despertaba en la comarca, un recuerdo que familiares y amigos continúan manteniendo vivo mientras la investigación avanza.
