La huelga de 24 horas convocada este miércoles por el Sindicato Ferroviario tuvo una incidencia limitada en Galicia. Según los datos facilitados por Renfe, únicamente se canceló un tren en la comunidad, mientras que el seguimiento del paro alcanzó el 1,5 % de la plantilla a nivel estatal, lo que permitió mantener la práctica totalidad de los servicios previstos.
Una jornada con escasas incidencias
La compañía ferroviaria informó de que las únicas cancelaciones en los servicios de alta velocidad fueron dos trenes: un AVE entre Sevilla y Madrid y otro entre Madrid y Barcelona. Los viajeros afectados fueron reubicados en convoyes posteriores.
En cuanto a los servicios públicos de Cercanías, Media Distancia y Rodalies, se suprimieron 21 trenes en toda España. El País Vasco fue la comunidad con mayor número de cancelaciones, con once servicios afectados, seguida de Cataluña, Asturias, Andalucía y Extremadura. En Galicia, únicamente dejó de circular un convoy.
Renfe también destacó que ningún trabajador del Grupo Renfe secundó la huelga durante el turno de noche, lo que contribuyó a que la operativa ferroviaria se desarrollase con normalidad desde primeras horas de la jornada.
Los servicios mínimos garantizaron la movilidad
La jornada coincidió con el inicio de la operación salida de las vacaciones de verano para muchos viajeros. Para asegurar la movilidad, el Ministerio de Transportes estableció unos servicios mínimos del 68 % de los trenes programados en todo el país.
En el caso de Galicia, estaba previsto que circulasen al menos 73 convoyes: 55 servicios de Media Distancia y 18 de Larga Distancia y Alta Velocidad. Finalmente, la incidencia de la huelga fue reducida y la mayor parte de las conexiones ferroviarias previstas pudieron realizarse con normalidad.
Las reivindicaciones del Sindicato Ferroviario
La convocatoria de huelga fue impulsada por el Sindicato Ferroviario para denunciar lo que considera un proceso de desmantelamiento del ferrocarril público. Entre sus principales reclamaciones figuran el rechazo a la venta de Renfe Mercancías, el cierre de distintas bases de mantenimiento y la defensa de los acuerdos laborales alcanzados en 2023.
Además del paro, la organización convocó una manifestación en Madrid para trasladar sus críticas a la dirección de Renfe y reclamar medidas en favor del servicio ferroviario público.