La Xunta ha decretado la situación de prealerta por escasez moderada de agua en las cuencas del río Lérez y del río Anllóns, así como en la franja de la Costa da Coruña hasta el límite con Arteixo, tras constatar un descenso significativo de los caudales y ante la previsión de que continúe el tiempo seco durante las próximas semanas.
La decisión fue adoptada este miércoles por la Oficina Técnica da Seca, presidida por el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, que también acordó aplicar medidas equivalentes a un escenario de prealerta en el subsistema de Baiona, aunque sin declarar formalmente esta situación.
Descenso de los caudales y previsión de un julio seco
Para adoptar esta medida, los técnicos analizaron los datos meteorológicos registrados durante junio, las previsiones para el mes de julio y la evolución de los caudales de los ríos de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa, siguiendo el protocolo previsto en el Plan Especial de Sequía.
Aunque el organismo concluye que la situación general de la demarcación sigue siendo de normalidad, sí detectó un deterioro en dos de las 19 unidades territoriales de escasez en las que se divide la cuenca.
En el caso del río Lérez, los caudales han experimentado una caída muy acusada durante el último mes, mientras que en el Anllóns las aportaciones al río llevan reduciéndose desde mayo. La Xunta atribuye esta evolución a la escasez de precipitaciones —más allá de algunos episodios puntuales de lluvia— y a las elevadas temperaturas, que favorecen una mayor evaporación del agua.
A ello se suma, en zonas como Pontevedra y Baiona, el incremento estacional de la población durante el verano, lo que aumenta la demanda sobre los sistemas de abastecimiento.
Los embalses mantienen niveles elevados
Pese a la activación de la prealerta, la situación de los embalses sigue siendo relativamente favorable. Según los datos facilitados por Augas de Galicia, los embalses destinados al abastecimiento en Galicia-Costa presentan una ocupación del 89,4%, un porcentaje inferior en casi nueve puntos al registrado hace un año, aunque muy próximo a la media de la última década.
Las previsiones meteorológicas para julio tampoco invitan al optimismo. Los informes apuntan a un inicio de mes dominado por las altas presiones y el tiempo seco, mientras que la segunda mitad del mes mantendrá una tendencia similar, con la única posibilidad de tormentas de carácter local.
Seguimiento intensivo y llamamiento al ahorro
La declaración de prealerta implica un seguimiento reforzado de la evolución de los ríos, embalses y sistemas de abastecimiento, además de la vigilancia de cualquier incidencia relacionada con la disponibilidad de agua.
Paralelamente, Augas de Galicia pondrá en marcha campañas de sensibilización para fomentar un consumo responsable y recomienda a la ciudadanía evitar usos no esenciales, como el llenado de piscinas o el riego con agua potable. También aconseja adoptar hábitos de ahorro en los hogares, como ducharse en lugar de bañarse, utilizar los programas de bajo consumo de los electrodomésticos y evitar desperdiciar agua dejando los grifos abiertos.
Recomendaciones para los ayuntamientos afectados
La prealerta afecta a 32 municipios. En la unidad territorial del río Lérez se encuentran Beariz, Barro, Bueu, Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo-Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa.
En la cuenca del Anllóns están incluidos Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Tordoia y Zas. Además, la Xunta comunicará la situación al Ayuntamiento de Baiona.
El Ejecutivo gallego trasladará por escrito la declaración de prealerta a todos los alcaldes afectados y les recomienda reducir los consumos municipales no imprescindibles, limitando actuaciones como el baldeo de calles, el riego de parques y jardines o el uso de duchas de agua potable en las playas.
Asimismo, insta a los consistorios a reforzar el control de los indicadores de disponibilidad de agua, compartir información sobre la evolución de los caudales y desarrollar campañas de concienciación ciudadana para promover un uso más eficiente de este recurso.

