La Xunta de Galicia ha decidido aplazar el inicio del curso en las escuelas infantiles de la red pública autonómica, que finalmente comenzará el 7 de septiembre en lugar del día 4, con el objetivo de facilitar la reorganización de las plantillas tras el proceso de adjudicación de destinos y la incorporación del nuevo personal funcionario.
La medida fue comunicada de forma urgente este viernes, 31 de julio, a los cerca de 170 centros que integran la red pública de escuelas infantiles, coincidiendo con la última jornada laboral antes del cierre estival de la mayoría de ellos. La Consellería solicitó además a las direcciones que informasen cuanto antes a las familias del cambio de calendario.
La reorganización de las plantillas obliga a modificar el calendario
El retraso responde a las dificultades derivadas del proceso de movilidad del personal. En los últimos días, cerca de 900 educadoras participaron en la elección de destino tras la resolución de los concursos de traslados, aunque muchas de ellas no conocerán su centro definitivo hasta el mes de agosto.
La Xunta sostiene que este margen adicional permitirá organizar adecuadamente los equipos educativos y garantizar el correcto funcionamiento de las escuelas desde el primer día de actividad.
No obstante, el sindicato CIG había advertido previamente de que la coincidencia entre la toma de posesión del nuevo personal y el inicio previsto del curso podía provocar un arranque «extremadamente caótico». Por este motivo, la central sindical había reclamado aplazar la incorporación del alumnado durante diez días, aunque finalmente el Gobierno gallego ha optado por retrasarla únicamente hasta el 7 de septiembre.
Un curso marcado por el fin de dos décadas de temporalidad
El próximo curso será el primero en el que la mayoría de las profesionales de las escuelas infantiles públicas desempeñarán su trabajo como funcionarias de carrera, culminando un largo proceso de estabilización del empleo público.
Durante cerca de veinte años, gran parte de las educadoras prestaron servicio con contratos temporales, una situación que dio lugar a numerosas reivindicaciones laborales, movilizaciones y procesos judiciales para reclamar la consolidación de sus puestos.
La regularización de estas plazas se enmarca en la aplicación de la legislación estatal aprobada en 2021 para reducir la elevada temporalidad existente en las administraciones públicas, un proceso que ha permitido estabilizar a buena parte del personal de la red autonómica de escuelas infantiles.
